Según las actas del 24 de junio que publicó esta semana el sitio especializado EconoJournal, el nuevo Programa de Incentivo Variable por Resultados Operativos pagará sumas extra de entre $200.000 y $3 millones a los trabajadores de perforación, workover y pulling , siempre que logren recortar los tiempos de las operaciones en la Cuenca Neuquina.
El acuerdo lleva las firmas de Marcelo Rucci, titular del gremio, de su adjunto Ernesto Inal y de representantes de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) y de la Cámara de Empresas de Operaciones Petroleras Especiales (CEOPE). El esquema funciona como un piloto de doce meses desde la firma y se aplica de manera exclusiva a las actividades que se desarrollan en la principal cuenca no convencional del paÃs.
En términos concretos, el programa "sube" a las áreas de perforación, workover y pulling —esta última, las tareas de reparación y mantenimiento de pozos— a un régimen de gratificaciones atado a la productividad que las operadoras ya venÃan aplicando a los operarios de estimulación y fracturas. La lógica es directa: cuanto menos tiempo demande construir o intervenir un pozo, mayor es el adicional que cobra la tripulación. Desde la CEPH lo describieron como una herramienta orientada "a promover la mejora continua de los procesos de perforación", con la mira puesta en perforar más pozos en el mismo perÃodo.
El acta de perforación fija una escala que arranca en $500.000 por persona cuando el equipo logra recortar entre nueve y doce horas por pozo, y trepa a $1 millón si el ahorro se ubica entre doce y dieciocho horas. De ahà en adelante, los tramos suben a $1,5 millón (entre dieciocho y veinticuatro horas), $2 millones (entre veinticuatro y cuarenta y ocho) y $3 millones cuando la reducción supera las 48 horas. Alcanza a los maquinistas, enganchadores, peones de boca de pozo, mecánicos, electricistas y soldadores de la dotación permanente, con un anexo técnico que fija los indicadores de desempeño y el mecanismo de reparto de la bolsa de incentivos.
En workover —maniobras como el sacado de tuberÃas o los cambios de guardia—, el adicional es de $300.000 por una reducción de entre doce y treinta horas por pozo, y de $600.000 si supera esa marca, para peones de boca de pozo, enganchadores, maquinistas y zampistas. En pulling, en cambio, el cálculo se mide sobre el promedio mensual de intervención: va de $200.000 por un ahorro de dos horas a $800.000 cuando se recortan más de cuatro. En todos los casos, el acta aclara que los tramos no se acumulan: se abona el correspondiente al mayor recorte efectivamente alcanzado.
El acuerdo lo describe como una "gratificación extraordinaria, variable y condicionada al cumplimiento efectivo de los objetivos", con carácter no remunerativo: es decir, no computa para el aguinaldo, las vacaciones ni los aportes jubilatorios, aunque sà se le retienen la cuota sindical y la de la mutual Meopp. El texto también establece que será el único esquema de incentivos por productividad para estas operaciones, de modo que cualquier bono previo con la misma finalidad quedará "absorbido y compensado" hasta su concurrencia, siempre que sea menor.
Más allá de las cifras, se trata del primer acuerdo que operativiza los salarios dinámicos que habilitó la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, y retoma el espÃritu de la "adenda Vaca Muerta" que el mismo sector habÃa firmado en 2017, cuando conducÃa el gremio Guillermo Pereyra. El Ministerio de Capital Humano, que encabeza Sandra Pettovello, lo celebró la semana pasada como un "ejemplo concreto de las herramientas de negociación colectiva".
La instrumentación se define en las próximas horas con una reunión en Neuquén entre los dirigentes del gremio y las empresas para acordar la aplicación. En este punto, según la publicación de la periodista Andrea Durán en EconoJournal, el sector de Rucci reclama que el pago rija desde julio y, si este pedido no prospera, podrÃa haber -incluso- medidas de fuerza.