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El desarrollo de la infraestructura no convencional en Vaca Muerta comenzó a incorporar alternativas de ingenierÃa local para optimizar los tiempos de montaje y reducir los costos de mantenimiento por degradación del material. En ese escenario, la compañÃa neuquina Zoxi desplegó una lÃnea de producción de cañerÃas flexibles —reinforced enrollables, según la descripción que realizan en la empresa— que compiten en aplicaciones clave con el acero tradicional, un segmento en el que hoy se posiciona como el único fabricante nacional y sudamericano con esta oferta tecnológica.
Con 25 años de trayectoria en el sector, Zoxi inició su actividad enfocada en el desarrollo de soluciones anticorrosivas para la industria del petróleo y del gas. Tras sumar certificación ISO 9001 en el 2000 y habilitar plantas operativas en la Patagonia, la firma concretó en 2018 el montaje de una unidad industrial especÃfica en la localidad pampeana de 25 de Mayo dedicada a la extrusión de termoplásticos de alta resistencia, cuyas primeras unidades salieron al mercado en 2020.
El producto, denominado Z-FleX, consiste en una cañerÃa de polietileno modificado que incorpora un refuerzo estructural de fibra de aramida (Kevlar). Esta combinación otorga al ducto una resistencia mecánica equivalente a la del metal pero elimina por completo los efectos del óxido y los agentes corrosivos presentes en los fluidos de producción, un problema histórico que genera millonarias erogaciones anuales en reparación y recambio de tuberÃas.
En términos operativos, los tubos flexibles se producen en diámetros de 2, 3, 4 y 6 pulgadas, soportan presiones operativas de hasta 4.000 PSI y toleran temperaturas de trabajo de hasta 130°C. Asimismo, presentan una vida útil estimada en 25 años y cuentan con la acreditación bajo la norma API-15S emitida por el American Petroleum Institute, la especificación técnica internacional que regula la utilización de tuberÃas plásticas reforzadas en la industria petrolera.
El reemplazo del acero en ductos de petróleo , gas y fluidos
Una de las principales ventajas operativas radica en el proceso de logÃstica e instalación en campo. Al ser despachados en bobinas y carreteles de gran longitud, los conductos permiten realizar tendidos de hasta 3.000 metros diarios, reduciendo la necesidad de uniones soldadas, el uso de maquinaria pesada y el número de horas hombre en locación, factores que aceleran la puesta en marcha de los bloques productivos en la formación Vaca Muerta.
Para sostener el estándar del proceso de fabricación, la firma trabaja con insumos provistos por compañÃas globales como Dow y DuPont, y dispone en la Patagonia del laboratorio propio Z-TEC, dedicado al ensayo e investigación de polÃmeros. La planta de 25 de Mayo demandó desembolsos de capital por cerca de US$ 30 millones y funciona de manera continua en esquemas de 24 horas durante seis dÃas a la semana.
La demanda de esta tecnologÃa responde a la necesidad del sector de acompañar el incremento proyectado en los volúmenes de extracción de crudo y gas natural. En un contexto en el que estimaciones sectoriales señalan que las inversiones en obras de transporte ascenderán a entre US$ 15.000 y US$ 20.000 millones, la ampliación de los tendidos secundarios de recolección en boca de pozo permite evitar cuellos de botella.
Fuente: Econojournal
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