En un momento en que la generación eléctrica es un bien escaso en nuestro país, entrevistamos al Ing. C
arlos Tanides, coordinador técnico del documento “Escenarios Energéticos para la Argentina 2006-2020 con políticas de eficiencia”, publicado por La Fundación Vida Silvestre Argentina (FVSA), donde se analizan los beneficios de la aplicación de medidas que reducen el consumo energético y, además, contribuyen a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, responsables del cambio climático.
¿Cómo surge la idea de elaborar el documento “Escenario Energéticos para la Argentina (2006 – 2020) con políticas de eficiencia”?
La iniciativa surge dentro del programa “Ambiente, Clima y Energía”, que crea Fundación Vida Silvestre Argentina (FVSA) en octubre de 2004, con el apoyo de la World Wide Fund for Nature (WWF) que trabaja en el área de cambio climático, focalizándose especialmente con el sector eléctrico porque es uno de los principales responsables de las emisiones de dióxido de carbono.
Desde la FVSA buscamos seguir una estrategia similar a la campaña Power Switch! que difundió de la WWF en Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, Japón, España y muchos países más. El primer paso de esta campaña consiste en elaborar un informe donde se evalúa cuál será el impacto de aplicar tanto una política de eficiencia energética como de energías renovables para el sector eléctrico de cada país en particular. Nosotros seguimos un poco ese lineamiento, con la diferencia que por una cuestión de recursos nos concentramos exclusivamente en el tema de eficiencia energética, sin abordar las energías renovables.
¿Qué es la eficiencia energética?
La eficiencia energética es un conjunto de políticas, de medidas que incluyen aspectos de difusión, de concientización, de promoción de tecnologías, aspectos regulatorios, etc., que apuntan a que todos los consumidores, tanto los residenciales como los comerciales o industriales, puedan percibir la misma cantidad de servicios energéticos, o más, pero consumiendo menos cantidad de energía. O sea, no es una medida de abstinencia o sacrificio en el consumo, sino es tener igual o más consumiendo menos.
¿Cuáles fueron los parámetros que se eligieron para plantear estos escenarios?
Básicamente hay un punto de partida, que son datos que actualmente existen en la Secretaría de Energía, en CAMMESA (Compañía Argentina del Mercado Mayorista Eléctrico S.A.) y demás instituciones relacionadas con el sector energético. A partir de estos elementos se hace una proyección de la situación hacia el año 2020, considerando una serie de medidas para cada uno de los sectores.
En el sector residencial se atacó, por el lado eléctrico, fundamentalmente lo que es la iluminación, heladeras (conservación de alimentos), climatización (aire-acondicionado) y stand-by; y por el lado del gas, lo que es calefacción y calentamiento de agua. También en este sector se analizaron las posibilidades de mejorar las normativas vigentes para la construcción de viviendas, qué sucedería si se mejoran la calidad a partir de normas que ya existe inclusive en Argentina, como la incorporación de mejoras en la aislamiento de paredes, los techos, etc.
Por su parte, en el sector comercial se analizaron el área eléctrica, fundamentalmente en lo referente a iluminación, y en menor medida los otros usos. Y por último, en el sector industrial, también se analizaron medidas de eficiencia en el consumo de gas y de electricidad, principalmente en lo que son los sistemas accionados por motores eléctricos, que es el mayor consumo, y en menor medida para otros usos.
Adicionalmente a estas tres áreas, se analizaron el alumbrado público y los transformadores de distribución.
Otro de los puntos que se desarrollan en este documento es la aplicación de etiquetas de eficiencia energética. ¿Qué nivel de difusión tiene esta medida en nuestro país?
En Argentina solamente, hasta el momento, hay etiquetas obligatorias para lo que son heladeras y freezers. Esta normativa ya esta vigente desde fines de marzo de 2006, con cierto grado de aplicación en el comercio pero con difusión y fiscalización prácticamente nulas. El Gobierno no ha acompañado su implementación con políticas de difusión y concientización a la población. Sé que está en los planes, pero todavía no lo ha hecho.
Hasta el momento estos electrodomésticos son los únicos para los cuales es obligatoria la aplicación de etiquetas de eficiencia energética. Se supone que en breve también se aplicará a lámparas eléctricas, equipos de aire acondicionado, lavarropas y otros. Pero este proceso va a llevar unos años.
Las etiquetas de eficiencia energética es una medida en donde el que actúa es básicamente el público, con su decisión en el momento de la compra. Pero también otra medida que analizamos son los estándares de eficiencia energética, que son reglamentaciones que prohíben la venta de equipos ineficientes por debajo de una determinada categoría. En este documento se plantea la necesidad de aplicar políticas de eficiencia energética debido al grado de vulnerabilidad energética por el cual atraviesa el país…
Si, es vox populi que estamos en el límite de oferta energética, por debajo de la oferta que deberíamos tener para contar con un marco de seguridad razonable. La demanda es casi igual a la oferta en algunos casos, lo que nos hace muy vulnerables ante cualquier falla de algún componente del sistema energético.
La demanda esta creciendo muy fuertemente por varios motivos, uno de ellos es el crecimiento de la economía, pero quizás el más evidente cuando uno compara lo que sucede en países que aplican políticas de eficiencia energética, es que en Argentina la demanda energética esta librada a los deseos del consumidor. No hay ningún tipo de regulación, de control, de asesoramiento… en definitiva, no hay inteligencia del lado de la demanda. En lo único que se piensa es en cómo generar más oferta para satisfacer una demanda que crece descontroladamente. Eso es vulnerabilidad. Y a su vez, las fuentes primarias de recursos energéticos escasean, sabemos que vamos a tener que importar en breve combustible, gas, etc. A eso también lo llamamos vulnerabilidad energética.
¿Por qué considera que en Argentina no se tiene la voluntad política de aplicar políticas de eficiencia energética?
No sé. Para mí es verdaderamente un misterio digno de análisis. Es una medida que ha probado ser muy efectiva en muchísimos países. En Argentina pareciera que hablar de eficiencia energética es un signo de debilidad, de fracaso de política energética, cuando por el contrario, es un signo de madurez e inteligencia.
¿Cree entonces que el Gobierno niega la crisis energética por esta razón?
Yo creo que indirectamente sí. Pareciera que para el Gobierno avanzar hacia un plan nacional de eficiencia energética es visto como un signo de debilidad, como un fracaso, como si tuvieran que reconocer que la cuestión energética no esta bien.
Pero también hay que reconocer la eficiencia energética nunca se ha promovido activamente en Argentina. En la Secretaría de Energía en los últimos años, yo diría desde el 2003, hay un grupo de gente de la Dirección Nacional de Promoción que se está abocando de lleno en este tema, con buena capacidad técnica y cada vez con más recursos, pero es una dirección técnica y lo que ellos elaboran y proponen no necesariamente se traduce en políticas.
Según la investigación que realizaron ¿cuáles son los resultados más interesantes que podrían obtenerse con la aplicación de medidas de eficiencia energética?
El informe arroja decenas de datos de ahorro interesantes para todos los sectores de consumo y en todos los usos finales analizados, pero tal vez el que mejor resuma la efectividad de las políticas de eficiencia energética es que, para el 2020, podría reducirse la oferta de energía eléctrica alrededor de un 20% respecto a lo que sucedería si no aplicamos este tipo de políticas. Esto equivale, para ese año, haber evitado la construcción de alrededor de 5 centrales eléctricas de 800 MW del tipo de las que el gobierno recientemente adjudicó en Campana y Rosario.
¿Qué se requiere para poder poner en marcha un plan de este tipo?
Se requeriría una clara manifestación de voluntad de los altos estamentos del Gobierno. Que el ministro de Planificación diga: “En Argentina se debe implementar un Plan Nacional de Eficiencia Energética que incluye los siguientes puntos...” Porque hay que aplicar y coordinar un montón de medidas para que este plan exista. El PUREE o alguna otra campaña que se haga son elementos factibles de ser utilizados, pero son elementos muy desconectados que necesariamente deberían formar parte de un plan mucho más grande y amplio que requiere de un montón de otras cuestiones.
¿Desde la FVSA se tuvo la posibilidad de dialogar con el Gobierno para buscar la forma de aplicar las medidas recomendadas en el documento?
En realidad nosotros hemos hecho circular el documento para recoger opiniones, y todas las respuestas han sido muy buenas. Pero de alguna forma el lanzamiento de este documento, que se produjo el 23 de octubre de 2006, coincidió con un impass en el programa, porque nos quedado sin recursos para continuar con la tarea de difusión que pretendíamos originalmente. Yo creo que en breve se va a poder continuar con esta tarea.
Seguramente desde la FVSA deben estar dispuestos a que se sumen todos aquellos que quieran colaborar con la difusión del documento...
Si, por supuesto. La idea de este documento es, por un lado, generar la conciencia que la eficiencia energética no es una medida menor, que su aplicación tiene un gran impacto positivo cuando se permite su permanencia en el tiempo. Por otro lado, lo que se busca es generar que todos se sientan convocados para participar en este plan desde el lugar en que se encuentran. Porque todos los sectores tienen algún tipo de relación con el tema energético. Estas políticas no son medidas que pueda llevar adelante un solo actor. Seguramente el Gobierno debería tener un papel protagónico, de coordinador, pero desde ese rol debe convocar a otros sectores para que participen.
Si Usted desea leer el documento “Escenario Energéticos para la Argentina (2006 – 2020) con políticas de eficiencia” puede hacerlo ingresando aquí.Coordinador Técnico del documento “Escenario Energéticos para la Argentina (2006 – 2020) con políticas de eficiencia” publicado por la FVSA con auspicio del Fondo Mundial por la Naturaleza (WWF).Carlos Tanides es Ingeniero Electricista y se ha especializado desde hace quince años en el tema de Energía Sustentable, principalmente en la temática del Uso Eficiente de la Energía. Actualmente se desempeña como Profesor e Investigador en la Facultad de Ingeniería de la UBA y como consultor independiente.
Puede contactarse con el Ing. Tanides escribiendo a carlostanides@hotmail.com
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