
La construcción del oleoducto de 437 kilómetros, que conecta la cuenca neuquina con la terminal de Punta Colorada, en Río Negro, está prevista para concluir en octubre de 2026. El proyecto lo integra un consorcio formado por YPF, Pan American Energy (PAE), Pluspetrol, Vista Energy, Pampa Energía, Tecpetrol, Chevron, Shell y Gas y Petróleo del Neuquén (G&P). Según el cronograma, comenzará a vender petróleo no convencional al exterior por unos 180.000 barriles por día (bpd), pasará a 377.400 bpd a mediados de 2027 y escalará hasta 550.000 barriles diarios, probablemente en 2028. La obra apunta a destrabar el cuello de botella en la evacuación de crudo desde Vaca Muerta hasta el Océano Atlántico.
La magnitud del costo de oportunidad explica la prioridad: a máxima capacidad, por cada día que el sistema no opera, el país deja de exportar US$50 millones. Por eso Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, definió la inauguración del VMOS como uno de los "objetivos fuertes" de la industria para los próximos meses. El principal frente de incertidumbre es logístico. Las monoboyas que permitirán cargar los buques se instalarán 8 kilómetros mar adentro, a la altura de Punta Colorada, y las construye la firma neerlandesa Bluewater en Emiratos Árabes Unidos.
El gerente general de VMOS, Gustavo Chaab, advirtió que el bloqueo del Estrecho de Ormuz complica el traslado de esos equipos. Marín reconoció el problema —"Si sigue el bloqueo hasta septiembre, tenemos un problema"— y anticipó una alternativa: traer una boya desde Latinoamérica, con mayor costo y otra calidad tecnológica, para no comprometer los plazos de finalización. El proyecto adhirió al RIGI para proteger desembolsos por US$2.900 millones, consiguió el mayor project finance de la historia argentina —otorgado por 14 bancos e instituciones financieras— y emplea a 3.108 personas. Con futuras ampliaciones en las estaciones de bombeo, el oleoducto podrá transportar más de 700.000 barriles diarios y habilitar exportaciones por encima de los US$17.000 millones anuales. En ese escenario, la Argentina se acercaría a un récord de producción cercano a 1,5 millón de barriles por día, casi el doble del nivel actual.
Ese crudo sale de la roca madre con gas asociado, insumo del otro gran proyecto exportador: la licuefacción de gas y el procesamiento de líquidos. La italiana ENI y la emiratí XRG, socias de YPF, comprarán gran parte del GNL y los líquidos, mientras la petrolera busca contratos de venta en Europa y Asia. El consorcio Argentina LNG trabaja para ampliar su capacidad de 12 a 18 millones de toneladas métricas anuales (MTPA) e incorporar un cuarto socio, que podría ser Saudi Aramco. La definición está cerca. El plan prevé acelerar desde fines de junio la búsqueda de financiamiento, con JP Morgan y el Banco Santander como aliados, y tomar hacia fin de año la decisión final de inversión por unos US$20.000 millones. El cierre de esa ronda y el desenlace de las monoboyas marcarán si el VMOS arranca a exportar en tiempo y forma a comienzos de 2027
Fuente: ADN Sur
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