
Los problemas climáticos están generando graves inconvenientes en el suministro de gas. La sudestada impide a los barcos que traen ese insumo desde el exterior que operen en el puerto de Escobar, por lo que la provisión ha disminuido considerablemente.
Según el diario La Nación, por pedido de un comité de emergencia compuesto por organismos del Estado y representantes de empresas, las principales industrias de todo el paÃs deberán reducir hoy más de 70% su consumo de gas para sostener el abastecimiento de los hogares. Las restricciones se extenderán, como mÃnimo, hasta el fin de semana. Aunque el comité no dispuso la aplicación de cortes a las estaciones de GNC, en algunos casos también sufrirán restricciones.
Las siderúrgicas Siderar y Siderca, del grupo Techint, y Acindar; las petroquÃmicas Profertil, Dow y Mega, y las automotrices Ford, Volkswagen y General Motors, entre otras, son algunas de las compañÃas que deberán restringir el uso del gas. Según estimaciones privadas, por lo menos 300 empresas en todo el paÃs están obligadas a recortar sus consumos cada vez que hay problemas en la oferta del combustible.
En tanto, la estatal Cammesa, la empresa administradora del mercado eléctrico, les ordenará a las centrales térmicas que utilicen el mÃnimo técnico de gas para destinar esos volúmenes a la demanda en hogares. Las usinas reemplazarán ese faltante con combustibles lÃquidos, principalmente gasoil y fueloil, indicó el mencionado diario. Los cortes de gas en invierno son ya un clásico de la gestión kirchnerista en materia energética.
Esta semana, sin embargo, se combinaron una serie de efectos negativos sobre la oferta que complicaron el escenario de abastecimiento más de lo habitual. Bolivia, uno de los principales proveedores de gas importado al paÃs, redujo en 2,7 millones de metros cúbicos sus ventas a la Argentina debido a problemas técnicos en sus yacimientos, por lo que aportó aproximadamente 15 millones de metros cúbicos. Los problemas se solucionarÃan hoy.
Al mismo tiempo, el clima le jugó al Gobierno una mala pasada por partida doble. Por un lado, la sudestada y la lluvia revolvieron las aguas del Paraná de las Palmas hasta un punto que llevó a la Prefectura a cancelar el ingreso al puerto regasificador de Escobar de dos barcos de gas natural licuado (GNL) que traen producto en estado lÃquido (en tierra se regasifica para luego ingresar al sistema de gasoductos) que estaban cerca de la costa.
El comité de crisis decidió ayer que uno de ellos se dirija a BahÃa Blanca, donde está el primer puerto regasificador del paÃs, mientras que el otro continuará esperando un guiño del clima en las cercanÃas de Escobar. Antes de que ingrese a puerto debe dejarle su lugar el buque que aún está prestando el servicio, que redujo su inyección al sistema para extender la prestación. Pese a ese esfuerzo, su carga se terminarÃa hoy.
En forma paralela, la baja de la temperatura despertó el voraz consumo de gas de los hogares, que se dispara en los dÃas más frÃos del año y dejó casi sin alternativas a los operadores del sistema. La demanda residencial de gas, que el jueves de la semana pasada fue de 43 millones de metros cúbicos, trepó a 70 millones de metros cúbicos el domingo y se estiró hasta los 82 millones ayer.
Fuente: PolÃtica Online
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