
El gobernador Omar Gutiérrez ratificará por decreto una resolución que comenzó a aplicarse en las últimas concesiones no convencionales otorgadas y que -según los planes oficiales- apunta a acelerar el desarrollo de los bloques en Vaca Muerta y combatir la especulación sobre el negocio del shale.
Se trata de la Resolución 53/2020 y su modificatoria 142/2021, que causó resistencia entre las petroleras porque establece el pago de un nuevo Bono de Extensión de Área.
"Sobre mediados de 2019 ya se empezaban a notar avances fuertes en el desarrollo de Vaca Muerta en distintos bloques, entonces vimos que habíamos entregado más de 30 concesiones no convencionales, y había pocas que avanzaban en el desarrollo”, explicó el ministro de Energía de Neuquén, Alejandro Monteiro.
Señaló que la nueva normativa, que se comenzó a aplicar el año pasado, está relacionada con el “aprendizaje del Estado como dueño y administrador del recurso” y el inicio de una nueva etapa en la explotación de Vaca Muerta.
“Muchas veces las compañías tienen varias concesiones en distintas ventanas de Vaca Muerta, y van eligiendo -según un criterio económico y financiero- poner foco en algunas y el resto se demora”, dijo Monteiro.
“Entonces nos autoimpusimos condiciones para el otorgamiento de concesiones. La Ley de Hidrocarburos dice que la superficie de las concesiones tiene que reflejar la trampa productiva. Eso está escrito pensando en el convencional, donde hay un hidrocarburo entrampado, pero en el caso del no convencional eso no existe, sino que hay una formación. De alguna manera tomamos el piloto como el equivalente a la trampa (geológica)”, detalló.
El ministro de Energía explicó que la forma de conocer el volumen de recursos económicamente viables de producir en una superficie en Vaca Muerta es través de la perforación de un plan piloto. Generalmente se lleva a cabo sobre una parte del área, en un período máximo de cinco años, y posibilita a las petroleras demostrar la comercializad del yacimiento.
Ahora, con la nueva reglamentación, cuando una compañía solicita una concesión no convencional a 35 años se abren dos posibilidades:
Proponer más actividad con un criterio geográfico para desriskear toda la superficie del área, de acuerdo a parámetros técnicos que se establecieron en la norma, y recibir la concesión del 100% de la superficie; O proponer un proyecto piloto más conservador pero pagar un Bono de Extensión del Área a la Provincia, que se calcula de manera similar al bono de reserva que incluye la Ley de Hidrocarburos para las prórrogas de concesiones y la conversión de concesiones convencionales a no convencionales. Se trata del equivalente a un 2% de los recursos esperados del bloque, porcentaje que pude ser menor de acuerdo al acceso a infraestructura de transporte, o grado de desarrollo de áreas vecinas, entre otros criterios.
“Por más de que las empresas en aquel momento se quejaron bastante, la fortaleza que tiene la norma, es que el bono no es obligatorio, es optativo en la medida que no tengan mucha actividad”, indicó Monteiro.
Fuente: La Mañana de Neuquén
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