
Por las expectativas que despierta Vaca Muerta o por la salida laboral prácticamente asegurada, los estudiantes que optan por las ingenierías –en particular en Petróleo– en los últimos años hicieron crecer la matrícula en casi un 60 por ciento. Así lo aseguró el decano de la Facultad de Ingeniería (Fain) de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), Daniel Boccanera. “Se necesita una mayor inversión en nuestra unidad académica porque hemos pasado de tener 700 inscriptos a unos 1.100 en dos años con un presupuesto que no se corresponde con el programa estímulo de otorgar 25 mil pesos a estudiantes que se instrumenta desde Nación”, asintió el decano. Dijo que el presupuesto con el que cuentan tiene varias vertientes, una partida de 35 millones de pesos anuales para los cargos docentes y unos 500 ó 600 mil pesos anuales para los gastos que atañen al funcionamiento.
Boccanera aclaró que la Fain cuenta con recursos obtenidos por los servicios a terceros que el año pasado generaron unos 10 millones de pesos. “Sin este ingreso de servicios no podríamos subsistir”, afirmó, e indicó que tienen un déficit no sólo financiero sino también edilicio. “Con el presupuesto de 600 mil pesos no nos alcanza para las actividades académicas. Hay una priorización de la enseñanza de ingenierías y tratamos de obtener una mayor cantidad de graduados”, dijo, y agregó que de un promedio de 8 a 9 años para finalizar la carrera hace unos años atrás, ahora se redujo a 7 años y medio.
Sostuvo que el Proyecto de Estímulo a la Graduación de Estudiantes de Carreras de Ingeniería se inscribe en el marco del Plan Estratégico de Formación de Ingenieros 2012-2016 (PEFI 2016) que se delineó en los últimos días de diciembre para que se pueda implementar desde principios de este mes hasta el 7 marzo, fecha límite para que los interesados puedan hacer las presentaciones necesarias.
Explicó que se trata de aportar un estímulo, que consiste en una suma económica, a quienes les restan cuatro o menos materias y que actualmente se encuentren insertos laboralmente, ya sea en relación de dependencia o de manera independiente, por lo cual han discontinuado o retrasado su carrera. Con el fin de que finalmente obtengan el título de grado, les ofrecen esta ayuda que cobrarán una vez que lo consigan en un plazo no mayor de un año. En principio se le pedirá un plan de trabajo para que lo puedan hacer, con el aval de las empresas que los hayan contratado.
"La Dirección de Estadísticas nos estará dando la información acerca de cuántos estarán en condiciones de acceder a este programa de estímulo para finalizar la carrera, pero estimo que será a unos 150 o 200 estudiantes", dijo. “El Estado tiene que priorizar y entiende que si hay que reindustrializar el país, necesita más ingenieros”, y que estas medidas tienden a mejorar la tasas de estos profesionales. Ejemplificó que si se necesitan unos 200 ingenieros en petróleo, son unos 50 los que se están recibiendo".
A su vez, destacó el nivel ganado que tienen los ingenieros egresados de la UNCo en el orden nacional e incluso aseguró que en plena crisis económica del 2001-2002 los que salían de esa casa de altos estudios tenían trabajo pleno. “El Estado hizo una inversión importantísima para que ese estudiante se pudiera graduar y, si no lo logra, le quedan pocas materias; es un mal negocio. Por eso esto es un incentivo, estímulo económico para terminarlo”, dijo Boccanera.
DA LA UNIVERSIDAD A LOS YACIMIENTOS
Son numerosos los jóvenes que se vuelcan en estos días a cumplir el trámite de inscripción a las carreras de Ingeniería para cursar el presente año lectivo. Cristian de La Hoz es uno de ellos. Tiene 21 años, es técnico Maestro Mayor de Obras, pero su deseo pasa por recibirse de ingeniero en Petróleo.
“Tengo un familiar directo que trabaja en una proveedora del servicio de gas, que es una rama del petróleo, y estoy más que interesado en continuar en el rubro”, contó Cristian, uno de los primeros en salir de un examen de nivelación, en su primer contacto con la unidad académica. Cree que cuenta con los conocimientos de matemática y álgebra básicos necesarios para empezar a cursar y aseguró que eligió la carrera porque “el petróleo se trabaja muchísimo en la zona, y qué mejor que se cubra con mano de obra local a que se traiga gente de afuera”.
“Es una orientación que me gusta y sé que tiene futuro, además me interesa la seguridad con la que se va a tratar la tierra. Y la voy a terminar”, aseguró. Natacha Moya y Nery Campos es una pareja de veinteañeros que está casada hace casi cinco años y que se organizó para emprender también la orientación en Petróleo.
“Trabajo media jornada de cajero de un supermercado, también los fines de semana, y mi idea es complementarnos en algunos teóricos a los que no pueda asistir. No tenemos hijos por ahora y queremos recibirnos”, comentó Nery. Para el futuro estudiante, no se necesita tener contactos para insertarse en el mundo laboral, porque “una vez obtenido el título es fácil encontrar trabajo porque es alta la demanda de ingenieros en cualquier empresa”.
Natacha tiene 24 años y, si bien se recibió de bachiller con orientación en Comunicación Social, dijo que se inscribió porque dice que le interesa todo lo relacionado a la actividad hidrocarburífera. “También la elegí por la buena salida laboral que puedo llegar a tener. Varios de mis amigos empezaron a trabajar inmediatamente”, evaluó. Según los datos suministrados desde Ingeniería, de los estudiantes preinscriptos, los que eligieron Petróleo doblan o incluso triplican a las otras orientaciones.
Fuente: Diario La Mañana Neuquén
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