
Luego de la seguidilla de cortes de energía, y en medio del debate abierto por los aumentos de las tarifas eléctricas, enero es el mes en el que las empresas y cooperativas eléctricas de todo el país deben pagar la “bonificación anual por eficiencia (BAE)”. Se trata de un beneficio creado en 1965 por el convenio colectivo de la Federación Argentina de Luz y Fuerza y lo cobran los empleados y jubilados del sector. Computando solo a los que están en actividad, son unos $44.000 millones, lo que equivale a más de un mes de energía que compran las distribuidoras.
Referentes del gremio en las provincias apuntan que el concepto de “eficiencia” se vincula con el desempeño de los empleados, y coinciden en que los apagones y los problemas en la prestación del servicio tienen otras explicaciones. Fuentes cooperativas y empresarias admiten que el mayor problema es que el bono se paga “más allá de la eficiencia”.
Se consultó a una decena de distribuidoras y cooperativas eléctricas, incluidas Edenor y Edesur: todas prefirieron no dar el costo por empleado que tiene la BAE, escudándose en la “sensibilidad” del tema.
Más allá del silencio deseado, la polémica quedó instalada luego de que se conoció que en EPEC, la empresa estatal de energía de Córdoba, el costo de la BAE para la empresa es, en promedio, de $917.712 por empleado, según reveló La Voz del Interior.
Cada uno recibirá en promedio $674.789, monto del que se deducen Ganancias. La BAE no tendría mayores diferencias en el resto del país.
La BAE se calcula sobre la base de la antigüedad del trabajador.
Representa el 100% de la remuneración hasta cinco años de antigüedad; 130% entre los cinco y los diez años y luego alcanza el 210%. Se establecen determinadas condiciones para cobrarla. (...)
Fuente: La Nación
739 lecturas | Ver más notas de la sección Noticias Destacadas