La apuesta de Petróleos Mexicanos en este sexenio fue la exploración de pozos en aguas profundas, para resarcir las reservas petroleras y de hidrocarburos que se sobreexplotaron en la década de los 80, "y que pensaron que nunca se iba a acabar", resumen los directivos de Pemex Exploración y Producción que trabajan en la plataforma semisumergible Centenario, misma que en estos últimos meses se encuentra explorando el pozo Kunah 1 en busca de gas (el cual ya se encontró) y aceite (lo cual volvería cien por ciento rentable y productivo este pozo).
Del 2006 a la fecha se han explorado o explotado 24 pozos en costas mexicanas, una decena de ellos en el Golfo de México. Alfonso Mora Ríos, director adscrito a esta plataforma Centenario, asegura que si Pemex no se hubiera dedicado a la exploración de pozos en los últimos seis años, probablemente ya no habría petróleo en diez años. De los 24 pozos que se han explorado y explotado en este sexenio, el 60 por ciento de ellos ha resultado rentable, detallan Alfonso Mora Ríos y Carlos Thompson.
Sin embargo, con la última apuesta sexenal de la exploración en aguas profundas, las reservas petroleras están garantizadas al cien por ciento, contrario a lo que recientemente declararon los ambientalistas ecológicos de que en el 2016 Pemex sacaría del subsuelo puros sedimentos. "Nosotros estamos buscando gas y aceite, en unos meses tendremos que saber qué tan rentable es el pozo Kunah. Nos llevamos ocho meses en hacer el proyecto, en diciembre empezamos a hacer los estudios y trabajos, en mes y medio tendremos que saber si hay aceite”.
“Tenemos una expectativa alta de que si vamos a encontrar", reseña Héctor, otro de los empleados de Pemex Exploración y Producción. En México hay tres plataformas de sexta generación, "última tecnología de punta", presumen Carlos Thompson, técnico perforador, y Mario Alberto Hernández, superintendente de la plataforma Centenario. De las tres, dos se encuentran en territorio veracruzano, la Centenario en el Golfo de México -en un punto medio entre Alvarado y el Puerto de Veracruz-; la Bicentenario, en aguas profundas de Tuxpan y otra más, la "Pegassus", en Ciudad del Carmen, Campeche.
Las plataformas de Pemex son la cara contraria a los derrames en ductos, a los accidentes y derrames en las plantas procesadoras de hidrocarburos. Aquí la seguridad es extrema, las medidas de cuidado son cautelosas y calculadas matemáticamente, en donde hasta en módulos para cubrir o "descubrir" botas, portar o no portar guantes, hay sumo cuidado. "Un error garrafal, una omisión, una tarea o rol que deje de cumplir uno de nosotros podría ser fatal", revela uno de los ingenieros perforadores, que cada 14 días trabaja en esta plataforma semisumergible que puede soportar un peso total de ocho mil toneladas.
En dicha planta trabajan 174 personas promedio, entre intendentes, ingenieros, operativos, seguridad y logística de la empresa Grupo R, proveedora de Pemex con mano de obra, pero también arrendadora de la Centenario, por la cual cobra una renta de 495 mil dólares mensuales, es decir, 25 mil dólares diarios. Además por gastos de producción dicha planta tiene una erogación de un millón de dólares diarios, entre nómina, transportación, combustible, mantenimiento, proyectos, alimentación de cientos de trabajadores y otros gastos.
La apuesta de Pemex, "el volado", es demasiado costoso, en unos años se sabrá si valió la pena. Mientras tanto Pemex Exploración y Producción sigue aferrado en la búsqueda de zonas potenciales de hidrocarburos, los ingenieros petroleros -muchos de ellos, de distintas nacionalidades- aseguran que en las aguas del Golfo de México hay diversos estudios, pues existe la sospecha de que hay varios pozos donde se podrían encontrar yacimientos de aceite.
"En cuatro o cinco años calculamos que podríamos estar produciendo y recogiendo los hidrocarburos que hoy estamos buscando", revelan los empleados de Pemex Exploración Producción, durante el recorrido de 280 minutos, que incluyó varios niveles de la planta. Actualmente en el pozo Kunah 1 han estado excavando a una distancia de mil 173 metros bajo el agua, a nivel mundial el mayor "tirante" para poder excavar bajo el agua, son perforadas que soportan 3 mil 30 metros, las dos plataformas de Pemex son de sexta generación y soportan esa capacidad de excavación.
SEGURIDAD EXTREMA
Una vez a la semana a quienes trabajan en la plataforma semisumergible Centenario se les obliga a ser partícipes de un simulacro de emergencia. Esa simulación de contingencia incluye escapes de gas sulfhídrico, ácido, derrames, contingencia con la maquinaria, un posible fenómeno meteorológico, huracán o tormenta tropical y hasta la posible caída de un "empleado" al mar.
Estos simulacros son "a chaleco" y quien no lo toma es tachado en la bitácora y si no acumula su cuota semanal no puede abandonar la plataforma. A través de la empresa Grupo R se les hace practicar con situaciones de emergencia para que en 30 segundos "como máximo" se pongan una cámara de gas."30 segundos como máximo, porque después de ese tiempo, el gas sulfhídrico provoca desmayo, se empieza con mareo, viene el desmayo, después una fuerte conjuntivitis, hasta provocar la muerte, es muy tóxico", revela, Nubia, una de las encargadas de la seguridad de la plataforma.
Ante la frecuencia con los que hay fenómenos meteorológicos en el Golfo de México, sobre todo tormentas tropicales, en la plataforma Centenario también practican para evacuar ante la posibilidad de un huracán, vientos con rachas superiores a 70 kilómetros y demás. "La última vez que evacuamos la plataforma fue el 9 de septiembre del año pasado, durante la tormenta tropical Arlene, en donde algunos empleados tuvieron que ser evacuados en helicóptero y otros en lancha al puerto de Alvarado".
Los empleados encargados de la seguridad en esta plataforma detallan que mientras las rachas de viento no anden por arriba de los 70 kilómetros, la gente aún puede ser evacuada en helicóptero, si las rachas de viento suben, todo mundo tendrá que ser evacuado en lancha. "Ya tenemos un plan dinámico: primero cuando hay rachas de viento suspendemos trabajos de altura, posteriormente suspendemos actividades en el pozo, ante la amenaza de una tormenta tropical, evacuamos y sólo nos quedamos con el personal básico".
Fuente: OEM
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