
Weir, que tiene sede en Escocia pero dirige sus operaciones de petr贸leo y gas desde el centro del auge del shale en Texas, es uno de los principales fabricantes mundiales de las bombas que se utilizan para la fracturaci贸n hidr谩ulica: la inyecci贸n de agua, arena y qu铆micos a gran presi贸n en pozos para abrir esquistos y otras rocas que no dan sus recursos en forma sencilla. China busca abrir sus reservas de gas y petr贸leo shale y puede llegar a convertirse en un mercado muy importante para empresas occidentales como Weir. 鈥淧asar谩 mucho tiempo para que China pueda alcanzar el nivel de Estados Unidos鈥, afirma Keith Cochrane, director de Weir. 鈥淧ero no hay duda de que sus intenciones son serias鈥. Los planificadores chinos han mirado con envidia la revoluci贸n del shale en Estados Unidos, que redujo los costos y las importaciones de energ铆a.
Por su parte, Estados Unidos considera el esfuerzo de China por generar su propio auge de shale como una oportunidad ideal para sus propios negocios. Si China logra generar su propia revoluci贸n del shale, los costos de energ铆a se reducir铆an para sus fabricantes y su industria de petr贸leo y gas podr铆a transformarse en una fuerza poderosa en los mercados mundiales. Pero el gobierno de Obama considera que los beneficios potenciales compensan con creces cualquier da帽o posible a los negocios de Estados Unidos.
ExxonMobil, Chevron y ConocoPhillips de Estados Unidos, y Royal Dutch Shell, Total y Eni de Europa, son algunas de las petroleras internacionales que firmaron acuerdos para explorar los recursos de shale de China. Para las empresas que prestan servicios para la producci贸n de petr贸leo y gas, desde perforaci贸n y fracturaci贸n hidr谩ulica hasta gesti贸n de agua, los premios podr铆an ser a煤n m谩s grandes. Schlumberger, Halliburton, Baker Hughes y Weatherford, las empresas privadas de servicios petroleros m谩s grandes del mundo, est谩n potenciando su presencia en China.
Pero, a pesar de todo el entusiasmo, el futuro del shale de China sigue siendo poco claro. Hasta ahora el avance es desalentador y la producci贸n de shale en China enfrenta muchos desaf铆os. Por 煤ltimo, su desarrollo ser谩 una prueba no solo de la geolog铆a del pa铆s y la ingenuidad de sus ingenieros, sino del modelo econ贸mico en su totalidad.
El potencial de China es, por cierto, vasto. Conforme a algunas estimaciones, tiene los recursos de gas shale m谩s grandes del mundo, con gas aproximadamente 68% m谩s recuperable en t茅rminos t茅cnicos que Estados Unidos, seg煤n la Administraci贸n de Informaci贸n Energ茅tica de Estados Unidos. As铆 y todo el avance es lento. El gobierno chino sigue manteniendo sus objetivos de producci贸n oficial de gas shale de 6.500 m3 para 2015 y de 60.000-100.000 m3 para 2020, pero a las tasas actuales de producci贸n es poco probable que se alcancen dichos objetivos.
Shell apuesta en grande al potencial de China: invirti贸 u$s 1.000 millones en el desarrollo del pozo del pa铆s con el mejor desempe帽o a la fecha. Pero ahora afirma que los desarrollos importantes de shale fuera de Estados Unidos podr铆an tardar d茅cadas.
Los logros recientemente alcanzados por Sinopec, el segundo grupo petrolero estatal m谩s importante de China, en la cuenca de Sichuan revivieron la esperanza de que la producci贸n de shale pueda funcionar en China. De todos modos, sigue pareciendo poco probable que el shale pueda satisfacer la creciente demanda de gas del pa铆s. Adem谩s de priorizar su producci贸n interna, China est谩 diversificando su oferta internacional, lo que incluye la posible firma de un acuerdo de suministro de gas con Rusia.
Las reservas de shale de China, en general, son m谩s desafiantes que las de Estados Unidos. Los ge贸logos chinos envidian el petr贸leo shale de Bakken, Dakota del Norte, o el gas shale de Marcellus, Pensilvania, donde las reservas pueden estar a solo 1,5 km bajo la superficie. En las empinadas colinas de Sichuan, hay 4,8 km hacia abajo de estructuras deformadas por fallas activas.
China tampoco tiene las tuber铆as que entrecruzan Am茅rica del Norte. Beijing tuvo que ofrecer incentivos para construir plantas de licuado o compresi贸n de gas cerca de las 谩reas de gas shale para permitir el transporte de gas desde valles sin infraestructura accesible. Y en la mayor铆a de las 谩reas m谩s prometedoras de China para el descubrimiento de gas shale, tales como la cuenca de Tarim en el noroeste, el suministro de agua necesario para la fracturaci贸n es escaso.
Pero m谩s que cualquiera de estas diferencias f铆sicas, es posible que los factores 鈥渂landos鈥, incluso la falta de un entorno de negocios abierto y competitivo, una estructura legal madura y la propiedad privada, sean los que est茅n poniendo un freno a la revoluci贸n del shale de China. 鈥淪e puede hacer mucho dinero con el shale en China, pero se desarrolla muy lentamente, as铆 es que debe haber un problema鈥, sostiene Lin Boqiang, director del Centro de China para la Investigaci贸n de Econom铆a Energ茅tica de la Universidad de Xiamen.
Para muchos economistas y analistas, la principal diferencia entre Estados Unidos y China est谩 en la estructura de la industria. Seg煤n Chen Liming, presidente de BP China, afirm贸 en un debate reciente en Beijing: 鈥淐reo que a Estados Unidos le fue bien gracias a su mercado abierto. Sin competencia, no lo habr铆an logrado. Por esa raz贸n, la mejora es constante. Mediante la competencia, la eficacia puede aumentarse en gran medida y los costos se reducen鈥.
La revoluci贸n del shale de Estados Unidos fue liderada por las peque帽as y medianas empresas del pa铆s, que probaron distintos enfoques para "descifrar el c贸digo" y desbloquear la industria del petr贸leo y el gas. Estados Unidos tambi茅n tiene un ecosistema rico de empresas de servicios petroleros: unas 10.000, seg煤n estimaciones. En China, por el contrario, los desarrollos de shale est谩n dominados por dos grupos estatales: Sinopec y CNPC, empresa controladora de PetroChina. Una de las empresas anteriores firm贸 los acuerdos de exploraci贸n de shale con importantes empresas occidentales, pero las empresas chinas siguen dudando del potencial del shale.
Dado que la producci贸n de pozos individuales de shale declina r谩pidamente, las empresas deben perforar m谩s y m谩s pozos simplemente para mantener el nivel de producci贸n; esto requiere una gran inversi贸n de capital y las principales petroleras chinas desconf铆an de los compromisos que esto implica. Trevor Houser, consultor de Rhodium Group, sostiene: 鈥淪i los grandes grupos petroleros estadounidenses, ExxonMobil y Chevron, hubiesen tenido 90% de participaci贸n en la superficie de shale de Estados Unidos, el ritmo de desarrollo no habr铆a sido tan veloz鈥.
Impacientes con el ritmo lento de las grandes petroleras chinas, los ministerios centrales lanz贸 el segundo llamado a licitaci贸n de shale del pa铆s a otros jugadores. Pero personas vinculadas a la industria dicen que estos reci茅n llegados, que incluyen empresas de energ铆a, mineros de carb贸n y un molino de acero, no est谩n cumpliendo los compromisos m铆nimos de inversi贸n, en parte porque subestimaron las barreras que impone el dominio de las gigantes estatales.
Despu茅s de haber ganado licitaciones de tierras, los reci茅n llegados tienen dificultades para contratar empresas de servicios petroleros, la mayor铆a de los cuales est谩n afiliadas a organismos estatales. Tambi茅n luchan para hacer env铆os a mercados urbanos de mayor precio, dado que las principales empresas estatales controlan las tuber铆as tambi茅n.
Los representantes de los gigantes petroleros estatales y los organismos estatales de planificaci贸n hacen hincapi茅 en la necesidad de soluciones chinas a la geolog铆a 煤nica de China. Por ejemplo, los perforadores suelen encontrarse con m谩s barro en los pozos de shale chinos, lo que puede ahogar el flujo de gas y hacer que el agua se acumule y, en 煤ltima instancia, destruir la productividad del pozo.
La empresa china de software de yacimientos Recon Technology ofrece un sistema de monitoreo de datos para detectar tales bloqueos antes. Jiang Xinmin, subdirector del Energy Research Institute, que forma parte de la National Development and Reform Commission, poderosa agencia de planificaci贸n de China, afirma: 鈥淓s dif铆cil tener 茅xito con la tecnolog铆a estadounidense, pero tambi茅n tenemos nuestra propia tecnolog铆a鈥.
PetroChina est谩 solicitando una patente nacional para un cami贸n de fracturaci贸n desarrollado por una de sus unidades de ingenier铆a, que se puso a prueba en Sichuan en septiembre. La compa帽铆a tambi茅n est谩 trabajando en el desarrollo de su propia tecnolog铆a de im谩genes. Sin embargo, esta sigue siendo muy b谩sica en comparaci贸n con el sistema desarrollado por Baker Hughes de Estados Unidos.
La estructura industrial de China implica que la tecnolog铆a de explotaci贸n del shale gas en territorios ind铆genas es m谩s probable que se desarrollen si se convierte en una prioridad del gobierno central, algo que no ha sucedido todav铆a, seg煤n fuentes de la industria china. "Una empresa privada china no puede hacerlo porque necesitar铆a el trabajo de los institutos de investigaci贸n y la Academia de Ciencias de China", sostiene un alto directivo de un gigante petrolero chino. "No es como en Estados Unidos, donde todo el mundo est谩 invirtiendo en innovaci贸n y todo el mundo cosecha beneficios".
Eso crea oportunidades para que los grupos internacionales de servicios petroleros, que controlan la tecnolog铆a fundamental para la producci贸n de shale. China solo representa una modesta porci贸n de ese negocio, pero algunos consideran que est谩 creciendo r谩pidamente. En la actualidad, las empresas de servicios propias de los grupos estatales controlan cerca del 90% del mercado, seg煤n James West, analista de Barclays, pero se espera que eso "cambie radicalmente" a medida que la industria busca experiencia internacional.
Schlumberger, el grupo de servicios petroleros m谩s grande del mundo, estuvo particularmente activo: abri贸 un centro de investigaci贸n en Beijing en 2012 y un nuevo laboratorio en Chengdu el a帽o pasado. West, que recorri贸 las operaciones chinas de la compa帽铆a el a帽o pasado, estima que sus ingresos en tierra podr铆an aumentar diez veces en cinco a帽os.
El riesgo para las empresas occidentales, sin embargo, es que China va a buscar la ser propietaria de la tecnolog铆a apenas el desarrollo de shale del pa铆s despegue. La industria china tiene un largo historial de r茅plica o de tecnolog铆a de ingenier铆a inversa, que permite ofrecer versiones mucho m谩s baratas y "lo suficientemente buenas" como para sacarles a los equipos extranjeros caros todo menos el segmento de lujo del mercado.
Una pol铆tica gubernamental conocida como la "innovaci贸n ind铆gena" pretende desarrollar versiones propias de tecnolog铆as dominantes para alentar la manufactura china y evitar el pago de derechos de licencia. Robert Ivy, director de la oficina de China del Departamento de Energ铆a de Estados Unidos con sede en Beijing, sostiene que las empresas occidentales m谩s grandes deben ser capaces de evitar esa amenaza. "Cuando hablamos de las grandes empresas con que nos involucramos en Estados Unidos, dicen que las tecnolog铆as que est谩n trayendo aqu铆 son las tecnolog铆as excepcionales, no son nuestra vanguardia", dice. "Nos llevan a帽os de ventaja en la b煤squeda de innovaciones futuras".
Hay indicios de que las empresas de servicios petroleros occidentales andan cautelosas en materia su propiedad intelectual鈥 y est谩n frenando un poco su conocimiento cr铆tico. Las empresas estadounidenses se negaron a dar a los chinos la composici贸n propia de los ingredientes de sus fluidos de fractura hidr谩ulica, pese a las peticiones chinas.
Ivy sostiene que el gobierno chino es muy consciente de que tiene que abordar temas como la protecci贸n de la propiedad intelectual si pretende que la industria nacional sea exitosa. 鈥淓llos entienden que tienen que trabajar en el entorno normativo, tienen que hacer cumplir las normativas de protecci贸n ambiental, necesitan poner en orden su ordenamiento jur铆dico鈥, dice.
En cuanto a la revoluci贸n de shale estadounidense, los factores decisivos son claros: una industria competitiva, mercados de capitales que dan respuesta, capacidad de iniciativa e innovaci贸n local y s贸lidos derechos de propiedad, incluida la propiedad intelectual. Todas esas condiciones est谩n casi ausentes en China. Si el pa铆s quiere que su industria sea exitosa, deber谩 introducir otro tipo de revoluci贸n del shale en su paisaje institucional.
Fuente: DPA
633 lecturas | Ver más notas de la sección Actualidad