
La reunión que funcionarios de Estados Unidos mantuvieron días atrás con sus pares de Venezuela revivió el interés por conocer el estado de la industria petrolera venezolana. La reciente disparada de los precios del petróleo hasta los 130 dólares por barril moviliza al gobierno estadounidense a buscar alternativas al crudo de Rusia.
Las repercusiones políticas de la cumbre en Caracas forzaron a la Casa Blanca a tomar distancia de la idea de una inminente importación de crudo venezolano. De todas formas, la pregunta de cuánto petróleo Venezuela está en condiciones de poner en el mercado en el corto plazo ya genera interés en la industria petrolera. El país esta produciendo en la actualidad 800.000 bpd y estaría en condiciones de elevar la producción hasta 1,7 millones para fin de año.
La confirmación de la Casa Blanca del viaje de una delegación de alto nivel a Caracas no tardó en generar fuertes repercusiones en la política estadounidense. El Partido Republicano fustigó lo que se interpreta como una aceptación al diálogo con el gobierno de Nicolás Maduro, con el que Estados Unidos rompió relaciones en 2019.
Marco Rubio, senador republicano por el estado de Florida, calificó este acercamiento como “una traición a la causa de la libertad de Venezuela y un premio a la dictadura”. También presentó junto a otros congresistas un proyecto de ley para prohibir las importaciones de crudo y productos refinados desde Venezuela.
Fuente: Econojournal
746 lecturas | Ver más notas de la sección Noticias Destacadas