El mes que viene, con el financiamiento de su socia Enarsa, la empresa estatal neuquina Gas y Petróleo (G&P) de Neuquén espera realizar el llamado a licitación para la construcción de un gasoducto de 42 metros de largo y doce pulgadas de diámetro que permitirá transportar la producción del yacimiento de gas convencional de Aguada del Chañar.
La obra es estratégica, porque permitirá, por su traza, sumar la producción de otras áreas como Loma La Lata Norte, Amarga Chica, Sierra Barrosa y Bajada del Palo. El objetivo es que esté terminada en octubre o diciembre, en virtud de las crecientes necesidades de gas que tiene el país.
CONVENCIONAL Y NO CONVENCIONAL
La estatal Enarsa y la provincial G&P son socias en el área mencionada y la operación está a cargo de la firma neuquina, que subdividió la concesión en tres bloques, uno de los cuales produce gas y petróleo convencional. La principal producción es la gasífera; hay un pozo en actividad y otros siete en marcha. Todos podrán aportar entre 700.000 y un millón de metros cúbicos diarios de gas al sistema.
–¿Cuál es la importancia estratégica de esta obra? –se le consultó al ministro de Energía y Servicios Públicos Guillermo Coco, a su vez presidente de G&P.–Esta obra es estratégica para poder sacar el gas de ese yacimiento y abre la posibilidad de sacar de yacimientos adyacentes. Estamos entusiasmados con el aporte concreto que se puede hacer a la producción nacional.
–¿Qué volumen de gas llevarán inicialmente las cañerías desde Aguada del Chañar?–Estimamos, en principio, transportar entre 700.000 y un millón de metros cúbicos diarios, pero la capacidad es de tres millones de metros cúbicos.
–Además del pozo productor en marcha, ¿hay otros que puedan aportar?–Se trata de una zona de gran potencial donde hay recursos convencionales y no convencionales, por lo que otras operadoras van a poder sumar producción. La financiación de la obra estará a cargo de Enarsa.