CRUDO: WTI 102,24 - BRENT 110,59   |   DIVISAS: DOLAR 1.415,00 - EURO: 1.680,00 - REAL: 29.100,00   |   MINERALES: ORO 4.532,94 - PLATA: 71,27 - COBRE: 590,37


Analizan diversas alternativas para disminuir la importación de energía

22/11/2013 | ARGENTINA | Actualidad | 658 lecturas | 276 Votos



La reducción de subsidios y de la compra de petróleo en Nigeria están entre las alternativas.




El ministro de Economía, Axel Kicillof, abrió la puerta a futuros recortes en los subsidios energéticos que reciben las empresas privadas y a la importación de energía, dos de los mayores ítems que afectan las cuentas nacionales. En ambos casos, se trata de iniciativas que el propio Kicillof había comenzado a trabajar semanas atrás a partir del diálogo con otros sectores del Gobierno. Incluso antes de las elecciones del 27 de octubre, que posicionaron a Sergio Massa como principal candidato para las elecciones presidenciales de 2015 y le asestaron al oficialismo derrotas en los principales distritos electorales, el funcionario y algunos de sus colaboradores mantuvieron encuentros con el secretario de Energía, Daniel Cameron, y con miembros de su cartera para avanzar en diversas cuestiones.

Ambos funcionarios tienen una silla en la Comisión de Planificación y Coordinación Estratégica del Plan Nacional de Inversiones Hidrocarburíferas, que en la práctica toma las grandes decisiones en todo el plano energético desde julio del año pasado. La preside el propio Kicillof, acompañado por Cameron y, hasta ahora, por el saliente secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.

Uno de los temas centrales de discusión en esa mesa fue la evolución de los subsidios al gas y la electricidad, a los cuales se destinan cifras exorbitantes. En 2012, el último período del que hay registros anuales, el Gobierno gastó 61.896 millones de pesos para subvencionar los consumos de hogares e industrias, principalmente. Mientras que este año, hasta septiembre, la cuenta había crecido exponencialmente. De acuerdo con números de la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP), hasta septiembre se destinaron $ 60.087 millones, 71,5% más que en el mismo período del año pasado.

Según trabajos que se debatieron en ese entorno, el Estado destinará este año hasta $ 15.000 millones en subsidios a sectores pudientes, que de acuerdo con la interpretación de los funcionarios podrían recortarse sin generar un alto impacto sobre la demanda. Kicillof le hizo un tímido guiño ayer a esa clase de ajustes, cuando recordó que existen en el país grandes desigualdades a nivel energético, dado que el valor de una garrafa, que suele atender las necesidades de consumidores de escasos recursos, cuesta en proporción mucho más que el gas natural que llega por red a los centros urbanos.

La cuenta de subsidios está directamente relacionada con la importación de energía, el principal agujero por el que se escapan los dólares, cuya falta originó el cepo cambiario. Eso ocurre porque la mayor parte de la energía que llega desde el exterior, a través de Cammesa, la compañía administradora del mercado eléctrico, y de Enarsa (ambas son las mayores traccionadoras de subsidios), se vuelca al mercado a un precio mucho menor que su costo. Hasta septiembre, se fueron por esa vía, de acuerdo con cifras del Indec, nada menos que US$ 10.304 millones, un tercio de las reservas del Banco Central.

MÁS IMPORTACIÓN

Los hombres de Kicillof y Cameron, a los que se sumó la opinión del presidente de YPF, Miguel Galuccio, trabajan en diversas alternativas para bajar esa cuenta. Algunas son arriesgadas desde el punto de vista político. Por caso, los tres debaten la conveniencia de importar petróleo denominado Bonny Light, proveniente de Nigeria y con características similares al denominado Medanito, propio de la provincia de Neuquén, el crudo de extracción local que mejor rinde en las refinerías de combustibles.

Por la caída en la producción doméstica de petróleo, las principales refinerías del país, como las de Shell, Axion (Esso), YPF, Petrobras y Oil, tienden a utilizar más crudo denominado pesado del que deberían. Las empresas les recordaron esto a Energía desde fines del año pasado, y el tema está bajo análisis. La empresa que conduce Galuccio es una de las principales interesadas. En general, hay acuerdo en un punto: la importación de crudo permitiría aumentar la producción de naftas y gasoil, productos de mayor valor agregado y, por lo tanto, reducir las importaciones.

Fuente: La Nación

659 lecturas | Ver más notas de la sección Actualidad


NOTICIAS MÁS LEÍDAS de Actualidad