
Bolivia, Brasil y Chile podrían ayudar a cubrir la creciente demanda argentina hasta que entre en marcha la nueva capacidad licitada. La propuesta más ambiciosa es la boliviana, que aspira a inyectar unos 1.000 megawatts al mercado local. Brasileños y chilenos apuntan a convertirse en proveedores energéticos estables.
Tres países vecinos –Bolivia, Brasil y Chile– ven en la Argentina un potencial cliente para sus exportaciones eléctricas. La propuesta más concreta y de mayor envergadura es la boliviana, que acaba de ser confirmada por el ministro de Hidrocarburos y Energía de esa nación, Luis Alberto Sánchez.
A decir del funcionario, en las próximas semanas podría cerrarse un contrato de comercialización por ni más ni menos que 1.000 megawatts (Mw).
“Ya hay una decisión tomada al respecto y existe una propuesta económica formal. En estos momentos se están ultimando los detalles de la regulación pertinente y se está empezando a trazar la construcción de la línea de transmisión Yaguacua-Tartagal-San Juancito”, precisó.
Según sus palabras, dicha obra demorará aproximadamente dos años. “En paralelo se ampliará la Termoeléctrica del Sur para incrementar su generación de 160 a 1.000 Mw, valor con el que se comenzará la exportación de electricidad a la Argentina”, anticipó.
La distribuidora AES Gener quiere multiplicar por tres la potencia de una línea eléctrica que une el Sistema Interconectado del Norte Grande chileno con el SIN. La idea es que la red, que se encuentra autorizada a transmitir unos 200 Mw, esté en condiciones de elevar ese volumen hasta los 600 Mw.
Sobre la base de los cálculos del Ministerio de Hidrocarburos y Energía, para 2020 Bolivia espera contar con un excedente de generación eléctrica cercano a los 2.500 Mw.
Apenas cinco años más tarde, ese volumen podría trepar hasta los 9.000 Mw. De cumplirse esas predicciones, el país del Altiplano estará en condiciones de ampliar su actual estatus de socio gasífero del mercado argentino y desempeñar también un rol clave en el abastecimiento futuro del Sistema Interconectado Nacional (SIN).
El ofrecimiento brasileño, por su parte, estuvo a cargo del director general del Operador Nacional del Sistema Eléctrico (ONS), Luiz Eduardo Barata. “En estos momentos la Argentina está precisando energía y nosotros tenemos un excedente importante. Estamos dispuestos y ya hemos tenido contactos con el Gobierno de Mauricio Macri para suministrar electricidad no sólo en casos de emergencia, sino también sobre una base comercial”, expresó.
Sobre la base de los cálculos del Ministerio de Hidrocarburos y Energía de Bolivia, para 2020 ese país espera contar con un excedente de generación eléctrica cercano a los 2.500 Mw. Apenas cinco años más tarde, ese volumen podría trepar hasta los 9.000 Mw.
A su entender, Brasil podría comprometerse a enviar energía eléctrica al país los próximos dos años. “La intención no es venderle únicamente excedentes, sino suscribir contratos más firmes”, completó. (...)
Fuente: Revista Petroquímica
288 lecturas | Ver más notas de la sección Actualidad