
El gobierno empezó a evaluar, en reserva, una reestructuración del negocio del gas. En despachos oficiales explican que la iniciativa hace sentido con la decisión de mantener congeladas las tarifas residenciales del hidrocarburo durante todo el año. O al menos, hasta el último trimestre de 2020.
A principios de abril, EcoGas —una de las cuatro grandes distribuidoras del paÃs— planteó a Federico Bernal y Osvaldo Pitrau, los funcionarios que encabezan la intervención del Enargas, una idea que tenÃan en carpeta desde hace tiempo: crear un agregador en el mercado del gas que se encargue de comprar el gas que consumen hogares, comercios y PyMEs. La iniciativa fue debatida en el seno de Adigas, la asociación de distribuidoras de gas, y tuvo buena receptividad de parte del ente regulador, que comenzaron a evaluar su implementación.
¿Cuál es el principal cambio que acarrea el proyecto?
La propuesta es que, asà como Cammesa es el agregador del mercado eléctrico, IEASA pase a funcionar como un agregador comercial en el sector de gas. La ex Enarsa concentrarÃa de esa manera la compra de gas a los productores; tarea que hoy está en cabeza de las distribuidoras. GasÃferas y petroleras dejarÃan de tener un vÃnculo contractual directo.
IEASA empezarÃa a mediar entre unos y otros, que hoy mantienen una relación conflictiva por la ruptura de la cadena de pagos. Como las distribuidoras —Metrogas, Naturgy, Camuzzi, EcoGas y otras cinco empresas— no están pudiendo cobrar el gas a usuarios residenciales (por la recesión y el aislamiento obligatorio sólo pago su factura un 35-40% de los hogares), dejaron de pagar la integridad de la factura del gas que le compran a las productoras (YPF, PAE, Total, Wintershall DEA, Tecpetrol y CGC, entre otros). Eso motivó una escalada de tensión entre las empresas de ambos segmentos de la cadena de gas, tal como consignó este medio la semana pasada.
Por eso, tanto empresas como especialistas de la industria admiten que, si la incobrabilidad del sistema se acentúa en los próximos meses como resultado de la crisis económica, el Estado se verá indefectiblemente obligado a inyectar más subsidios en el sector de gas para garantizar la producción del hidrocarburo.
“Cammesa (la empresa que administra el Mercado Eléctrico Mayorista) también está pagando fuera de término el gas que consumen las centrales eléctricas, por lo que la caja de los productores de gas está muy comprometidaâ€, reconoció el gerente de una distribuidora.
¿Cuáles son las razones por las que las gasÃferas respaldan la iniciativa?
Está claro que la creación de un agente que opere como agregador del mercado de gas requiere una serie de modificaciones del marco regulatorio del sector. Afecta, conceptualmente, el espÃritu de la Ley 24.076, sancionada a principios de los ’90, que sentó los parámetros del mercado gasÃfero. De ahà que legalmente no sea tan sencillo avanzar en la dirección que pretenden las gasÃferas. Sin embargo, la excepcionalidad que plantea la pandemia podrÃa acelerar ese proceso.
Las distribuidoras descuentan que será prácticamente imposible recomponer sus ingresos en lo que resta de 2020. El gobierno no autorizará una suba de las tarifas en medio de esta emergencia. La primera derivada de esa presunción es que la cadena de pago dentro del sector continuará cayendo. Más temprano que tarde, coinciden tanto productores como distribuidores, el Estado tendrá que inyectar más recursos del Tesoro en el negocio del gas para garantizar la operación del sistema. IEASA canaliza hoy los subsidios a los hogares de la Patagonia, que pagan un precio subvencionado por el gas que consumen.
La materialidad del proceso recesivo podrÃa desembocar en que la ex Enarsa dé un paso más allá y se convierta en un agregador de todo el sistema, intermediando obligatoriamente entre productores y distribuidores.
“En esta crisis va a ser muy difÃcil que las distribuidoras podamos pagar a término a las petroleras. Además, lo más probable es que el gobierno decida postergar la actualización de las tarifas. En ese sentido, un agregador (como IEASA) en el mercado del gas podrÃa ser una herramienta que le permita al Estado, por un lado, negociar un precio del gas con las petroleras para asegurar la producción del hidrocarburo. Y por el otro, definir qué porcentaje de ese precio traslada a las tarifas en función de la polÃtica económica y social deseadaâ€, explicó el gerente de una distribuidora que está al tanto de la iniciativa que estudia el Enargas. “En algún punto, serÃa sincerar lo que está sucediendo de hecho en el mercadoâ€, agregó. (...)
Fuente: Econojournal
427 lecturas | Ver más notas de la sección Noticias Destacadas