
El desempeño de las fracturas hidráulicas en mayo fue asombroso. Por primera vez, se superaron las mil etapas en Vaca Muerta y en la industria detectan una mejora en la eficiencia, que por consecuencia es una reducción de costos operativos muy importante para el desarrollo de la actividad. Además, y un año después de la crisis por la pandemia que provocó el “fracking cero”, en abril del año pasado, nuevos jugadores se incorporaron al segmento, dando una señal de que los hidrocarburos no convencionales todavía tienen mucho para dar.
Los precios altos del Brent, que en mayo llegó a estar por encima de 70 dólares, más allá de las retenciones y otras variables, siguen siendo un mejor precio que en el mercado interno. Ese es un drive para las empresas, dado que la demanda interna es baja y en el mercado de exportación puede acceder a divisas. Es así que hay una enorme necesidad de completar pozos de petróleo y exportar a estos precios. De las 1079 etapas de mayo, solamente 200 fueron para gas.
“Estas más de 1000 etapas de fractura nos marcan un estándar, más allá de que el mes que viene quizás no lleguemos a este nivel. Teniendo en cuenta que estábamos en 700, que ya era un nivel alto, entonces ya nos están marcando un rumbo”, analizó Luciano Fucello, country manager de NCS Multistage y un referente en la industria gracias a su monitoreo mensual de las etapas de fractura.
Fucello indicó que los cortes de ruta en abril tuvieron algo que ver en este salto. “El paro de abril de la actividad dejó a todos los equipos en locación esperando para arrancar. No hubo tiempo muerto en movilizar, entre otras cuestiones de logística”, explicó.
“Por contrato, generalmente hay dos o tres días al mes que se paran todos los equipos para hacerles reparaciones. En este caso, al haber 21 días con equipos con mantenimiento e insumos acopiados, arrancó esta carrera y así se llegó a esta cantidad de etapas de fractura”, añadió.
Fuente: La Mañana de Neuquén
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