
Se cumplieron 114 años del descubrimiento del petróleo argentino en Comodoro Rivadavia por parte del Estado Nacional. Por eso, cada 13 de diciembre se celebra el Día del Petróleo Argentino.
La Comisión Directiva del IAE Gral. Mosconi decidió aprovechar la fecha para expresar “su honda preocupación por la empresa YPF, que fue, y sigue siendo la columna vertebral del sistema energético argentino, bajo la premisa de que una YPF en funcionamiento normal armoniza y aporta racionalidad al conjunto energético nacional”. Por el contrario, “la situación contraria desestabiliza a todo el sistema energético generando dudas, enormes ineficiencias al conjunto y sobrecostos a la hacienda pública”.
El aporte, dicen en el Mosconi, está dirigido en primer lugar al Gobierno, pero también y en forma paralela a los partidos políticos con representación parlamentaria, a la comunidad de trabajo de YPF y a todos los que de una forma u otra integran el sector energético argentino y no pretende otra cosa que abrir una instancia de debate sobre los grandes problemas de un sector en “transición profunda”.
YPF: ¿en camino a una nueva crisis? La situación productiva y financiera de YPF es frágil porque el Gobierno le impone restricciones que la perjudican.
YPF produce el 47% del petróleo, casi el 30% del gas natural y 55% de los combustibles refinados del país. “A raíz de ello es la columna vertebral del sistema energético nacional que depende en 85% del petróleo y del gas natural que, en gran parte, produce YPF”, destacan.
Desde su privatización a inicios de los ‘90 hasta su actual conformación donde el Estado es titular del 51% del paquete accionario, YPF fue gestionada con diversos modelos empresarios que, en esencia, despojaron a la compañía de su rol estratégico para afrontar un futuro de enormes desafíos.
“El resultado es una YPF sin estrategia y con un presente preocupante. La coyuntura nos muestra una empresa que carga una pesada deuda financiera, fuera del mercado internacional de créditos y que se financia en los últimos años solo a partir de su flujo de fondos que, a su vez, depende casi en su totalidad del mercado doméstico. La evolución productiva de YPF, así como la situación económica y financiera reciente de la empresa, revelan dificultades de magnitud a las que es necesario prestar atención”, agregan desde el IAE. (...)
Fuente: El Economista
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