
El presidente interino de Osinergmin, Aurelio Ochoa Alencastre, confirmó que no hubo heridos ni vÃctimas fatales tras la rotura del gasoducto. Señaló que las tareas de reparación podrÃan finalizar el 14 de marzo, siempre que las condiciones climáticas sean favorables
La ruptura del gasoducto de Camisea, que ha generado un grave desabastecimiento de gas natural en Perú, no fue producto de un atentado. Según declaró Aurelio Ochoa Alencastre, presidente encargado de Osinergmin, las primeras investigaciones descartan la hipótesis de un ataque y atribuyen el incidente a un posible problema durante tareas de mantenimiento. Mientras tanto, la emergencia obliga al paÃs a racionar el gas natural —con prioridad para viviendas, hospitales y transporte público masivo— y a afrontar sobrecostos en sectores productivos por la utilización de combustibles alternativos, aunque las autoridades confirman que no se han producido heridos ni fallecidos.
El impacto sobre el sistema de abastecimiento es drástico. Ochoa Alencastre precisó a Exitosa Noticias que el ducto normalmente transporta unos 1.600 millones de pies cúbicos diarios, pero la capacidad disponible tras la ruptura quedó reducida a 70 millones diarios.
Esta diferencia obliga a limitar el suministro y priorizar los servicios estratégicos, por lo que industrias y vehÃculos particulares han quedado temporalmente excluidos del acceso al recurso. Las autoridades han explicado que se agotarán los remanentes de gas aún presentes en el ducto antes de avanzar en la reparación.
Descartan atentado a ducto en Megantoni
El titular de Osinergmin, Aurelio Ochoa Alencastre, fue enfático al señalar que las pruebas recabadas no sugieren la existencia de un atentado en el gasoducto. Tras el sobrevuelo y la inspección por vÃa aérea, las cuadrillas de emergencia descartaron la presencia de restos compatibles con explosivos o sabotaje.
Fuente: Infobae
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