Los recursos apuntan a sostener el plan de expansión en el shale y a avanzar en el proyecto para exportar gas licuado desde RÃo Negro.
Pan American Energy (PAE) inauguró el año financiero de las empresas argentinas en los mercados internacionales con una emisión de deuda por US$375 millones en Wall Street. La operación, realizada a una tasa del 7,75% y con vencimientos escalonados entre los años 9 y 11, le permitirá a la compañÃa reforzar su programa de inversiones en el paÃs y atender compromisos financieros.
La colocación se inscribe en la reapertura del crédito externo para el sector energético, que ya tuvo antecedentes recientes con emisiones de Tecpetrol, Pampa EnergÃa, TGS y Pluspetrol. En el mercado, el resultado fue considerado consistente con las expectativas: la oferta habÃa sido lanzada con un rango de entre US$300 y US$500 millones.
Según estimaciones de analistas financieros, el costo de financiamiento de PAE quedó por debajo del de Pluspetrol, que pagó más del 8% por una emisión a seis años, y en lÃnea con operaciones recientes del sector. El nivel de tasa refleja tanto el plazo del bono como la evolución del endeudamiento de la empresa, que en 2025 mostró un aumento en su apalancamiento.
Desde las sociedades de bolsa destacaron, sin embargo, que la petrolera cerró el año con una mejora en rentabilidad, producto de una fuerte reducción de costos y una estrategia orientada a proyectos no convencionales. Ese viraje hacia el shale aparece como el eje del nuevo ciclo de inversiones.
El peso de Vaca Muerta y el giro al no convencional
PAE se ubica hoy entre las principales productoras de hidrocarburos del paÃs. Con una producción cercana a los 100 mil barriles diarios, es una de las grandes operadoras del mercado argentino, con presencia tanto en petróleo como en gas. Aunque mantiene una posición relevante en el negocio convencional —especialmente en Cerro Dragón, Chubut—, la compañÃa aceleró su apuesta por el desarrollo no convencional.
En Neuquén, fortaleció su presencia en áreas de Vaca Muerta como Coirón Amargo Sureste, Bandurria Centro y Aguada Cánepa, donde selló una alianza estratégica con Continental Resources, una de las firmas emblemáticas del shale estadounidense. Esa sociedad también se extiende a Loma Guadalosa, en RÃo Negro, y al proceso de reconversión no convencional de Cerro Dragón, un hito para una de las cuencas históricas del paÃs.
El objetivo es claro: ganar escala en los yacimientos de shale, donde se concentra el mayor potencial de crecimiento de la producción hidrocarburÃfera argentina en los próximos años.
El proyecto de GNL, otra apuesta de largo plazo
Además del desarrollo en Vaca Muerta, PAE juega un rol central en uno de los proyectos energéticos más ambiciosos del paÃs: la exportación de gas natural licuado (GNL). La compañÃa posee el 30% de Southern Energy, el consorcio que construirá la primera infraestructura de licuefacción de gas argentino con destino al mercado internacional.
La inversión total del proyecto asciende a casi US$6.900 millones y fue aprobada por el Gobierno bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). El plan contempla exportar cerca de 5,9 millones de toneladas anuales de GNL mediante dos buques de licuefacción que operarán en el Golfo San MatÃas, en la costa de RÃo Negro. El primero de esos barcos está previsto para 2027.
PAE comparte esta iniciativa con YPF, Pampa EnergÃa, Harbour Energy y Golar LNG, y estima desembolsar alrededor de US$459 millones en los primeros dos años del proyecto.
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