- Entrevistamos al doctor Casas, responsable del gerenciamiento técnico de áreas petroleras de Ingeniería SIMA S.A., para conocer una opinión diferente de la que pueden brindar las grandes operadoras sobre el estado actual y perspectivas de futuro de la actividad exploratoria en el país. Esto fue lo que nos dijo:
1)¿Cómo ve usted el panorama de la exploración en Argentina para el corto y mediano plazo?
- Cuando me inicié en la actividad petrolera, a mediados del siglo pasado, las reservas de Argentina alcanzaban para 14 años y las de Estados Unidos para 10 años. Cuando en 1990 se realizó en el país una auditoría de reservas, se comprobó que estas habían descendido a 10 años como en Estados Unidos. El único cambio fue en el modo de calcular las reservas, que ahora se calculan hasta el límite económico y no hasta la presión de abandono como se hacía en YPF.
Antes de la privatización las reservas alcanzaban para 10 o 12 años con una producción anual de 28 MMm 3/año. Actualmente se producen 45 MMm 3/año y las reservas también alcanzan para 10 o 12 años, pero esta relación no es un buen parámetro para medir la exploración. Si por alguna razón la producción bajara a 30 MMm 3/ año las reservas alcanzarían para 15 años, ya no habría problemas y no se hablaría más de exploración.
Cuando YPF tenía el monopolio petrolero del país, y antes de la política de Frondizi, la exploración le llevaba por lo menos diez años de ventaja a la producción, había planes de largo plazo y mucho petróleo por descubrir. A partir del año 63 esa distancia se reduce a cero a tal punto que hoy en día aparece un descubrimiento y la explotación empieza por el pozo descubridor sin conocer las características del yacimiento.
2) ¿Cuáles cree usted que son las causas de la importante disminución en la actividad exploratoria en el país durante los últimos años?
- Yo diría que la disminución de la actividad exploratoria se hace manifiesta en los últimos 3 o 4 años. Hasta ese momento cada empresa manejaba la exploración en función de sus reservas y en forma independiente de las necesidades del país. Cuando empieza a “tambalearse” la seguridad jurídica se paralizan las inversiones y como el país no tiene planes de mediano y largo plazo (ni siquiera de corto) en materia petrolera y menos energética, todos se asustan porque nadie sabe hacia dónde vamos.
3) ¿Cómo influyeron el Plan Houston, el Plan Argentina y el llamado Plan de Áreas Marginales en esta tendencia?
- El Plan Houston y el Plan Argentina están directamente vinculados a la exploración y posibilitaron la venida de capitales y tecnología de avanzada de los que el país carecía. El creciente déficit de YPF, generado por una errónea política de subsidios, llegó a un extremo tal que cada vez más el Estado se veía imposibilitado de invertir en exploración, de manera que el mismo partido político que 30 años antes había anulado los contratos petroleros, ahora volvía a recurrir a los capitales privados y a reivindicar la política a la que caprichosamente se había opuesto.
Ambos planes posibilitaron la implementación de las buenas tecnologías exploratorias con las que actualmente cuenta el país.
Las áreas marginales están más vinculadas a la explotación que a la exploración, y junto con las áreas centrales son las responsables del notable incremento de producción que el país experimentó en los años noventa.
4) ¿Esta disminución de la actividad responde a una tendencia internacional o es un hecho que se da en forma aislada?
- En el orden internacional no hay disminución de la actividad petrolera, estas disminuciones son locales.
5) ¿Qué factores determinan la intensidad exploratoria de un país?
- Cuando el monopolio era de YPF (hasta 1945) y había planes de largo y mediano plazo, no existían las variaciones que hoy existen. Se trataba de una empresa que actuaba como el brazo ejecutor de políticas estables.
Hoy la diversidad de empresas que actúan sin responder a ninguna planificación estratégica del país posibilitan estos sobresaltos que se acrecientan cuando los capitales privados “olfatean” la inseguridad jurídica. Como los capitales no tienen patria, actúan según sus propios intereses, y por lo tanto es responsabilidad del Estado Nacional crear las condiciones que prevean estas circunstancias.
6) ¿Actualmente están bien distribuidas las áreas y las concesiones de explotación en Argentina?
- El plan original hizo una muy buena distribución de áreas (Exploración, Áreas Centrales y Áreas Marginales). Hoy en día se está deformando esta buena distribución como consecuencia de la compra venta y la devolución de áreas, que cada vez las va fragmentando más y genera muchas “zonas muertas” para explorar.
7) ¿Qué piensa de la tecnología disponible en el país para exploración? ¿Es suficiente? En caso contrario, ¿qué se puede hacer para mejorarla? ¿Es viable un aumento de la inversión en este campo? ¿De qué factores depende?
- La tecnología disponible en el país es adecuada, el problema pasa por las inversiones. Se pueden elaborar excelentes objetivos exploratorios, pero si no se perfora el pozo, no se pueden descubrir yacimientos.
8) ¿Puede ser esta (la disponibilidad o no de tecnología) una de las causas de la actual tendencia?
- No lo creo.
9) ¿Y qué opina del nivel de capacitación de los profesionales del área?
- Que es excelente. Muy superior al disponible antes de la década del 90.
10) ¿Cómo ve el actual sistema de regalías y la carga impositiva para la industria?
- Es mejor que el de muchos países petroleros. Pero estas condiciones tienen que guardar relación con las perspectivas geológicas y con los riesgos exploratorios.
11) ¿Cree que los términos de los contratos vigentes fomentan el desarrollo de la actividad o lo retardan? En el último caso, ¿cómo se pueden mejorar?
- Los contratos vigentes son los mismos que permitieron llevar la producción de 28 a 48 millones de metros cúbicos anuales y las reservas de 250 a 450 millones. Lamentablemente, ahora que los recursos son de las provincias, muchos contratos de exploración y explotación se están transformando en contratos de obras y servicios, lo que sin duda es perjudicial para el sistema.
12) ¿Qué opina de la “globalización” del mercado petrolero local? (concentración de empresas mediante fusiones y/o adquisiciones)
- Estas son las reglas del juego con las que se puso en marcha la “apertura” que tan buen resultado dio para el país. Las adquisiciones y fusiones son parte del sistema y generalmente se producen con el fin de incorporar reservas.
13) ¿Qué medidas debería tomar el Gobierno para que resurja el interés de las empresas por la exploración?
- El gobierno primero tendría que tener bien definida la política petrolera del país y en base a la misma elaborar planes de mediano y largo plazo. Cuando se cuente con esto habrá que crear las condiciones para que esos planes se cumplan. El problema de este país es que no hay planificaciones de mediano y largo plazo y cuando las hubo (no sólo en petróleo) al poco tiempo se cambiaron. Yo creo que es preferible cumplir con un plan mediocre que improvisar sobre un excelente plan: esto último nos ha llevado a las nefastas políticas pendulares.
14) ¿Debería tomar un rol pasivo o debería tener más participación a través del diseño de políticas públicas, actividades regulatorias y una eventual participación directa que le permitan influir en el desarrollo del mercado local?
- Me parece que si se contara con políticas claramente definidas, el Estado debería fijar las reglas de juego, no cambiarlas e interferir lo menos posible en la actividad privada.
15) En este contexto, ¿qué rol cumplen las PyMes y las compañías de servicios petroleros? ¿Cuál podría ser su aporte para el desarrollo de la actividad exploratoria?
- Las compañías de servicio cumplen adecuadamente su rol en la industria, porque si no lo cumplieran desaparecerían. En cuanto a las PyMEs, creo que en el futuro tendrán en sus manos gran parte de la actividad del sector. Los yacimientos argentinos en su inmensa mayoría son pequeños y los grandes se empequeñecen, por lo tanto las grandes empresas están perdiendo interés en los mismos por el sólo hecho de no entrar en la escala de sus necesidades. Las provincias deberían fomentar la estabilidad de las actuales PyMEs y la formación de otras nuevas dedicadas al petróleo y el gas.
16) ¿Cómo influye la actual Ley de Hidrocarburos sobre las decisiones estratégicas de las empresas con respecto a la exploración?
- La ley 17319, todavía vigente, es una verdadera joya, que no obstante su antigüedad (no falta mucho para que cumpla 40 años) ha permitido, junto con unos pocos decretos, poner en marcha la política de apertura. Las decisiones estratégicas de las empresas están condicionadas por razones económicas relacionadas al riesgo, por lo tanto, si lo que se ofrece tiene un alto riesgo, habrá que flexibilizar mucho la oferta.
17) ¿Y el acuerdo de precios del petróleo?
- Los precios del petróleo están atados a los internacionales por ser un commodity, y como el sistema de apertura ha globalizado la actividad, no podría ser otro el esquema de valoración del producto.
18) ¿Cómo cree usted que influye en las decisiones de las operadoras la política hidrocarburífera que desarrollan otros países de Latinoamérica como Venezuela y Bolivia, principalmente, además de Colombia, Perú y Ecuador?
- Los capitales privados, lo repito, no tienen patria. Su obligación es ganar dinero, lo que no está mal, y si en otros países les ofrecen mejores condiciones, disminuirán sus actividades en el mercado local y se irán a esos otros países.
19) ¿Piensa que se podría comparar esta coyuntura con la existente en nuestro país hace 15 años?
- De ninguna manera. Antes del 90 la actividad petrolera estaba monopolizada por YPF, una empresa que había llegado a ser deficitaria como consecuencia de tener que “absorber” los subsidios del Estado Nacional y que había perdido la capacidad de invertir.
Ahora toda esa actividad está en manos de muchas empresas privadas a las que se les cambiaron las reglas de juego y por ahora están a la expectativa de lo que pueda pasar.
20) ¿Qué incentivos existen hoy para la actividad exploratoria en Argentina?
- Creo que el único incentivo que tiene la actividad exploratoria es el alto precio del crudo, que por ser anormalmente alto se teme que no dure mucho y por otra parte ese elemento favorable se ve en parte anulado por la inestabilidad que el país muestra en muchos flancos.
21) En el ambiente se dice que los resultados exploratorios de los últimos 20 años fueron mediocres. ¿Esto se debe a un error humano en la aplicación de los conceptos exploratorios o simplemente a la limitación natural de las cuencas?
- Los últimos 20 años abarcan dos políticas petroleras diferentes, pero en ambos períodos se han ido incorporando reservas que estuvieron acordes con la producción. Los yacimientos argentinos son pobres y en general se les han extraído volúmenes que estuvieran casi en el límite de sus posibilidades. Por eso YPF extraía anualmente el 7% de las reservas remanentes, cuando estas se calculaban hasta la presión de abandono, y hoy la actividad privada extrae el 10% de las reservas remanentes cuando las mismas se calculan hasta el límite económico. Técnicamente existe una paridad de eficiencia en ambos períodos, por lo tanto podría decirse que los resultados son similares. En cuanto a la mediocridad de los resultados, están en relación directa a las condiciones naturales de nuestras áreas y nada tienen que ver las condiciones humanas.
22) ¿Existen límites para la exploración? ¿Cuáles son?
- Los únicos límites que existen para la exploración son los económicos.
23) El mercado del gas es un tema de constante conflicto desde la devaluación y congelamiento de las tarifas, ¿cree usted que la gestión del Gobierno de Kirchner está en el camino correcto para superar la crisis y lograr que la industria retome el camino de crecimiento que recorrió en el pasado?
- Respecto del gas, yo tengo una visión muy particular. El país, contrariamente a lo que se cree, tiene mucho más petróleo que gas. Y, si como pienso, los hidrocarburos serán la principal fuente de recursos energéticos durante todo el siglo XXI, creo que con el gas el país ha desarrollado una política totalmente contraria a esta visión y lo que yo creía que iba a ocurrir entre 2020 y 2050 se está adelantando parcialmente, no por falta de recursos sino por falta de inversiones.
24) ¿Desea agregar algo más?
- Permítame algunas consideraciones que debieran orientar la futura planificación energética del país.
El 85% del balance energético del país descansa sobre el 10/15% que representan los hidrocarburos entre el total de los recursos. Los hidrocarburos no son inagotables en el país, la producción está condicionada a las reservas. A su vez las reservas dependen en gran parte de la exploración y la exploración está condicionada por las inversiones. Esta cadena no tiene muchas alternativas y aunque pudiera tener algunas variantes, muestra una inelasticidad muy rígida. Mirando el problema a largo plazo, la alternativa es la importación porque los recursos no serán suficientes.
Como quiera que se analice el problema siempre es preferible autoabastecerse que importar.
Los recursos energéticos naturales con que cuenta el país son muchos y muy variados: hidroelectricidad, carbón, nuclear, eólica, mareomotriz, geotérmica, etc. No todos de utilización inmediata y económica pero sí recursos que podrán ser utilizados en el futuro cuando los hidrocarburos escaseen.
La sumatoria de las fuentes mencionadas representa entre el 85% y el 90% de los recursos energéticos del país en comparación con los hidrocarburos que sólo representan entre el 10 y el 15%.
El análisis de estas cifras demuestra que el país se encuentra en un sistema rígido cuyo principal respaldo futuro es la importación.
En los países desarrollados, situaciones parecidas han empujado hacia la utilización de energías elaboradas o secundarias que permitan la utilización de varios recursos como fuentes alternativas, evitando así la rigidez de un sistema que tiende a la utilización de un solo recurso como los hidrocarburos como es nuestro caso.
Dentro de los hidrocarburos el país ha propiciado el consumo del gas, que ha crecido y seguirá creciendo si no se toman medidas. Este combustible es menos versátil que el crudo, lo que aumenta la rigidez del sistema y producirá consecuencias notorias a no muy largo plazo.
Desde hace mucho tiempo, en forma periódica se escucha decir que las reservas de petróleo y gas son escasas, y que es necesario explorar más porque las reservas no alcanzan más que para 8 o 10 años en petróleo y 10 o 15 años en gas. Si bien esto es parcialmente cierto, ya que técnicamente no tiene explicación, es evidente que periódicamente estamos padeciendo el mismo problema amenazante de la escasez.
Con un sistema de generación de energía elaborada (electricidad) proveniente de diferentes recursos naturales, se tendría un sistema versátil que permitiría la utilización del recurso que en ese momento sea más abundante y económico y desaparecería el problema de escasez por falta de exploración en el área de los hidrocarburos.
Julio Horacio Casas es geólogo desde 1949. En el 50 obtuvo su doctorado en Ciencias Naturales y a partir de 1951 comenzó su carrera como geólogo de exploración en YPF, donde llegó a ocupar el cargo de Director y la Gerencia General durante los años 80.
Posteriormente se desempeñó como consultor y desde 1997 está a cargo del gerenciamiento técnico de áreas petroleras de Ingeniería SIMA, una compañía dedicada desde hace 25 años a la explotación y exploración petrolera con oficinas en Buenos Aires y Neuquén. Desde 1997 tienen la concesión de las áreas Ramos Mexía y Paso Aguerre en la provincia patagónica.
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