Mezzadri remarca que la rentabilidad promedio de la generación térmica en la Argentina ha sido cinco veces inferior a la rentabilidad alcanzada en otros mercados de similares características y madurez que el nuestro. CTM no fue una excepción a esta realidad. “Yo creo que hay buena voluntad pero todavía hay que terminar de conversar. En la medida que existe un diálogo, siempre hay esperanza de que todo esto que estoy planteando se ubicará en una situación que lo haga posible.”
Para CMS, la adquisición de activos en generación de energía eléctrica en Argentina interesaba como proyecto de crecimiento empresario en un país que, se suponía, estaba en condiciones de crecer y era jurídicamente confiable. Hacia 1994, CMS ya había adquirido participaciones en dos plantas de generación en Argentina: Central Térmica San Nicolás e Hidroeléctrica El Chocón. En el caso de CTM, sus instalaciones de generación se encontraban prácticamente abandonadas, tal como quedó documentado al momento de transferirse su propiedad en la madrugada del 1 de Noviembre de 1994. Sólo 60 MW de potencia estaban operativos en la planta, de un total de 275 MW que formaban parte de la potencia de placa o teórica de CTM al momento de ser transferida. Para el desarrollo fue muy importante la vigencia de reglas de juego claras, en el marco de la ley 24.065.
Refiriéndose a cómo ve el futuro a mediano plazo, Mezzadri dijo “Me gustaría que el país mostrara un crecimiento de no menos de un 4% anual, para que el desempleo baje y aumente el bienestar de la gente y la Argentina vuelva a estar considerada como un país importante en el concierto internacional”.