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Los costos petroleros suben hasta 50% en un a帽o y complican la producci贸n de crudo

19/09/2008 | ARGENTINA | Notas Destacadas | 2754 lecturas | 679 Votos








El margen de las empresas se achica porque el valor del petróleo argentino está controlado por el Gobierno pero el precio de los servicios e insumos está fijado de manera libre.

El salario se lleva un 57% de los costos totales, comparado con el 25% en 2002. Algunas compañías comenzaron a revisar sus planes de inversión. El efecto es una caída en la extracción de crudo, que se mantiene en baja desde 1999. No sólo la leche, la ropa, los combustibles y la electricidad aumentan de precio en la Argentina. Con menos repercusión que los anteriores, pero quizás con un efecto a mediano y largo plazo tanto o más importante, los costos de exploración y producción petrolera también se orientan al alza.



De acuerdo con números de varias de las principales empresas con actividad en el país -un lote liderado por YPF, Pan American Energy, Petrobras, Chevron, Total, Oxy y las locales Pluspetrol y Tecpetrol-, las subas en los costos de los servicios básicos para la industria petrolera registran un aumento que supera el 50% durante los últimos 12 meses.


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En el caso de la Cuenca Neuquina, la más prolífica del país, “el incremento del costo de un pozo productor representativo subió en el último año de u$s 950.000 a u$s 1,260 millones; es decir, aproximadamente un 31%”, explica el timonel de una de las principales compañías de la Argentina, que prefiere reservar su nombre. Si se toman en cuenta los últimos tres años, el aumento de costos “fue de un 100%”, completa.

La tendencia contrasta, además, por un agravante: mientras el pago de insumos y servicios se hace a valores internacionales, en línea con el aumento del precio mundial del crudo,  el petróleo se vende a nivel local a ‘precio argentino’, como lo llaman las empresas.
Alcanza con decir, por ejemplo, que a principios de julio el precio del petróleo WTI -de referencia para la Argentina- se ubicó en u$s 118, mientras que puertas adentro osciló entre u$s 42 y u$s 47 según la calidad.

El resultado:


Aunque no lo reconocen en voz alta, varias compañías revisaron a la baja sus planes de inversión en algunas provincias clave, como Neuquén (se detuvieron unos 30 equipos de perforación, uno de los termómetros de la actividad). El motivo, según fuentes de la gobernación de Jorge Sapag y ejecutivos de las compañías, se debe al achicamiento de los márgenes de producción de crudo, erosionados por el control de precios y el aumento de costos.

La tendencia se da en un momento complicado. Sucede que mientras la demanda de combustibles aumenta, y por lo tanto obliga a las refinerías de Esso, Shell, Petrobras e YPF a utilizar la mayor cantidad de petróleo posible, la producción de crudo se orienta a la baja.
Según datos de la Secretaría de Energía, el año pasado se produjeron 37,17 millones de metros cúbicos (m3), casi un 2,5% menos que en 2007. Se trata de un capítulo más de una historia que comenzó a escribirse en el año 1999, cuando empezó a declinar la producción. Un año antes, en 1998, la Argentina había llegado a su récord histórico de extracción, cercano a los 50 millones de m3. Si se compara con los números de 2007, la caída se acerca a un 26% en los últimos nueve años.


Costos versus precios:


Los aumentos registrados durante el último año en prestaciones con alta incidencia en los costos de pozos nuevos no bajan del 20% -es el caso de los servicios de cementación y de bombeo y estimulación- y llegan hasta un 52% (el incremento de una tarifa diaria de equipos de torre, utilizados para pulling, perforación y terminación de pozos). “Las petroleras están en un mercado global de libre competencia por los recursos humanos y por los servicios que se mueve rápidamente. Pero el ingreso que tienen responde a las características de un mercado regulado. Es lógico que se quejen por la suba de costos”, reconoce el timonel de una de las principales empresas de servicios con actividad en el país. “Nosotros podemos trasladar sin grandes problemas nuestros equipos de un lado a otro, pero las petroleras no pueden mover yacimientos”, completa.

Para Rubén Sabatini, presidente de la cámara que reúne a las empresas productoras de crudo y directivo de Pluspetrol, el alza de costos incide también en las reservas, que en el país vienen en baja. “Cuando los costos de explotación son muy altos, por ejemplo en los yacimientos no convencionales, constituyen una barrera para poner el petróleo en superficie bajo pautas comerciales razonables y, por lo tanto, impiden que esas acumulaciones califiquen como reservas”, asegura el ejecutivo, quien aclara que habla a título personal.


Presión desde abajo:


Los costos laborales son el otro gran dolor de cabeza en los números de las petroleras. Si bien los aumentos de salario abarcan a casi todos los sectores de la economía, en el caso del crudo se sienten aún más. “En 2002 la incidencia de la mano de obra en los costos totales de una petrolera rondaba un 25%, pero ahora esa participación llega hasta un 57 por ciento. En algunos servicios particulares, incluso, llega hasta el 80%”, asegura un empresario.

Según la cámara que agrupa a las compañías de servicios del sector (CEOPE), los empleados de la industria son los que mejor recompusieron su ingreso desde la devaluación, en 2002, hasta 2007. Desde enero de ese año el paquete salarial de los trabajadores se incrementó un 227 por ciento. En las empresas, además, esperan nuevas medidas de fuerza para el segundo semestre en reclamo de mejoras salariales. De hecho, el sindicato de Santa Cruz realizó en la primera parte del año el mayor paro de la historia, que frenó por más de un mes un 20% de la producción nacional de petróleo.
Las provincias comenzaron a tomar nota de la tendencia.  Ese fue uno de los temas de discusión en la reunión que mantuvieron en julio Mario Das Neves,  gobernador de Chubut y presidente de la OFEPHI, que nuclea a los 10 estados productores, y el jefe de Gabinete, Sergio Massa.

Las provincias agitan un pedido ambicioso: subir en al menos u$s 10 el precio del crudo para el mercado interno, de manera de mejorar el ingreso por regalías y estimular la actividad. Pero en la Casa Rosada no parecen dispuestos a dar esa concesión, ya que implicaría un aumento superior a un 30% en el precio de los combustibles. « 

Fuente: El Inversor En茅rgetico & Minero

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