
Uno de los ejes de la iniciativa es la liberación del precio del barril dado que es sostiene que a la vez que mella las inversiones y hace caer la producción, lleva a una reducción en los impuestos que percibe el mismo Estado nacional.
La propuesta contempla la aplicación de una especie de fuelle por medio del Impuesto a los Combustibles LÃquidos (ICL) que marca que ante una disparada de las variables que hacen subir las naftas, como son el precio del crudo y la cotización de dólar, el ICL baje para amortiguar el impacto en los surtidores, y vuelva a subir cuando las condiciones cambien.
La cuenta que toma Neuquén es que sobre el valor del litro de nafta cerca del 40% corresponde a impuestos y es por esto que permitirÃan absorber las subas y mantener los surtidores en lo que se definió como valores razonables.
La segunda iniciativa tiene que ver con el gas y la necesidad de evitar que un congelamiento en la tarifa marque que no sólo no se alcance el autoabastecimiento -este año se importaron 24 buques de GNL- sino también eludir la necesidad de tener que volver a importar una cuantiosa cantidad del fluido.
Para esto se propuso crear un fondo compensador formado por impuestos nacionales y de las provincias productoras de hidrocarburos, nutridos de la mayor producción de gas, que permitan establecer una tarifa social para los usuarios residenciales de menos recursos.
La iniciativa señala que esta tarifa se aplicarÃa en los meses de mayor consumo que van de mayo a septiembre.
Fuente: Diario RÃo Negro
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