Los dueños de estaciones de servicio vuelven a frenar la actividad ante la falta de respuesta frente a los reclamos elevados por la pérdida de rentabilidad del sector.
En tanto, los capitanes de buques petroleros alegan que el impuesto a las ganancias recorta un 75% los sueldos de diciembre. Los dueños de estaciones de servicio volverían a parar en represalia al silencio con que el Gobierno atendió los reclamos enarbolados durante la medida de fuerza impuesta por el mismo sector a principios de mes.
Los estacioneros reclaman un paquete de medidas que garanticen la rentabilidad a fin de asegurar la supervivencia de 4.700 plazas expendedoras y alrededor de 47.000 puestos de trabajo vinculados con la actividad. A diferencia de lo ocurrido el 5 diciembre, el expendio de combustibles esta vez se mantendría suspendido por 48 horas.
Puntos Importantes:
- Los estacioneros reclaman un paquete de medidas que garanticen la rentabilidad a fin de asegurar la supervivencia de 4.700 plazas expendedoras y alrededor de 47.000 puestos de trabajo vinculados con la actividad.
- La protesta de los navieros parte de un reclamo a la AFIP: la actual reglamentación del impuesto a las ganancias afecta duramente a los capitanes de grandes navíos quienes, sujetos a sueldos que oscilan entre los $20.000 y los $30.000, cobrarían este mes –dado el régimen vigente– apenas el 15% de su salario.
- La decisión de los estacioneros no es el único argumento que permite vislumbrar una Navidad de autos en el garaje. Desde el martes 9 de diciembre una huelga encabezada por los capitanes de buques petroleros permite anticipar un escenario de desabastecimiento de naftas que comenzaría a notarse a partir del viernes de esta semana.
- La protesta del segmento parte de un reclamo a la AFIP: la actual reglamentación del impuesto a las ganancias afecta duramente a los capitanes de grandes navíos quienes, sujetos a sueldos que oscilan entre los $20.000 y los $30.000, cobrarían este mes –dado el régimen vigente– apenas el 15% de su salario.
Sujeta a un cronograma de huelga por tiempo indeterminado, la medida comenzó a despegar poco a poco la semana pasada cuando dejaron de presentarse los relevos para los capitanes recién llegados a puerto. “El paro fue dándose de manera escalonada desde el martes pasado, y corrió por cuenta de los capitanes y los oficiales de cubierta. A medida que llegaban a puerto los barcos no se movían más. Desde hace 6 días vienen llegando buques a los puertos, pero se limitan a descargar y luego a permanecer en el lugar”, explicó a iProfesional.com Eduardo Rosenthal, gerente general de la Cámara Naviera Argentina.
Rosenthal comentó que son cerca de 18 los buques tanques inmovilizados frente a los puertos de Buenos Aires, Bahía Blanca, La Plata y el muelle de San Lorenzo. “El paro conlleva un problema serio no sólo para empresas sino para el país en general en tanto el 90% del petróleo llega por barco. Golpea a las refinerías, que son las que proveen de combustible a las usinas eléctricas, los trenes, automóviles, y el transporte en casi todas sus formas”, dijo.
Fuentes cercanas a las principales petroleras estimaban que la huelga iba a finalizar ayer, pero lo cierto es que la jornada del lunes avanzó sin atisbos de grandes negociaciones. De ahí la preocupación: la ausencia de un acuerdo que ponga fin al paro provocará un desabastecimiento que se hará notorio antes del fin de semana. Y que complicará aún más la situación si la huelga se extiende hasta el próximo lunes.
Surtidor alerta:
Por el lado de los dueños de estaciones de servicio la situación no se exhibe mejor. A once días del último paro, dirigentes y empresarios del sector avanzarían con una medida de fuerza que se prolongaría por 48 horas. Los alcances de la huelga serán delimitados el miércoles en la reunión pautada por la mesa multisectorial que rige los movimientos del segmento. Más allá de los detalles, el paro tendría lugar la semana próxima por lo que se prevé que la protesta afectará el suministro durante la Navidad.
“Tenemos hasta la última hora de este martes para aguardar novedades de parte del Gobierno. Pero si no hay noticias el miércoles se definirá la fecha del paro. No podemos perder más tiempo y además contamos con el apoyo de varias petroleras para ir a la huelga”, indicó a iProfesional.com Rosario Sica, presidenta de la Federación de Empresarios de Combustibles de la República Argentina (FECRA).
“Nos piden que firmemos un armisticio para no despedir empleados durante seis meses. Pero mantienen las medidas que complican la rentabilidad. Incluso se habla de que la culpa es de las petroleras cuando en realidad estas se ven sujetas a precios deprimidos y en pesos mientras que el crudo lo tienen que comprar en dólares”, añadió.
Según Sica, la diferencia entre parámetros de costo y venta “determina que las estaciones de bandera blanca no se les entregue producto o, en todo caso, lo hagan a precios no competitivos”. La representante de Fecra argumentó que este panorama negativo tomó mayor fuerza a partir del 2003. “De ese año a esta parte tenemos más de 3.000 estaciones de servicios que han cerrado. Esto determinó que se pierdan 30.000 puestos de trabajo y para el futuro, si esto no cambia, la cosa seguirá complicándose”, comentó.
Los reclamos de cara al nuevo paro son similares a los expuestos durante la medida de fuerza del 5 de diciembre. El segmento exige: eliminación de los cupos de combustible para las estaciones de servicio y abastecimiento total para el mercado interno, renovación automática de contratos de provisión con las petroleras, facilidades para mantener las fuentes de trabajo, y nuevos precios para una mayor rentabilidad.
Cuestión de precio:
El reiterado pedido de nuevos precios encuentra asidero, también, en la merma que evidenció la demanda de combustibles en los últimos tres meses. “La baja es cercana al 20% y además seguimos con la problemática de los cupos, lo cual promueve el desabastecimiento todos los meses”, indicó a iProfesional.com, hace escasas semanas, Luis Machiodi, presidente de la Federación de Entidades de Combustibles Bonaerense (FECOBA).
Al momento de evaluar las causas de explican la caída en la rentabilidad Machiodi apuntó directamente contra las petroleras, a las que acusó de ampliar sus exigencias para con las estaciones de servicio a fin de obtener mayores ganancias. En sintonía, Marcelo Rovasio, presidente de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (CECHA), había coincidido también en ese punto con el titular de FECOBA.
“Las petroleras han hecho su aporte para conformar un escenario de incertidumbre. Los contratos de exclusividad que ellas impulsan vencen a fin de año, y ninguna empresa emitió opinión hasta el momento para confirmar si renovará su vínculo o no con las estaciones de servicio”, precisó.
Patricio Eleisegui
Fuente: Infobae Profesional
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