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Una nueva edad de oro para el carb贸n

07/05/2012 | INTERNACIONAL | Notas Destacadas | 2318 lecturas | 810 Votos



La Agencia Internacional de la Energ铆a augura que el uso del mineral se disparar谩 un 65% en los pr贸ximos 25 a帽os por la demanda de los emergentes y la par谩lisis de las renovables en occidente.




En Espa帽a, el carb贸n est谩 en la uvi mientras que en el resto del mundo goza de una salud excelente. La situaci贸n del carb贸n aut贸ctono, m谩s contaminante que el importado que queman las t茅rmicas gallegas y tambi茅n m谩s caro, contrasta con su peso a nivel global.


La Agencia Internacional de la Energ铆a (IEA, por sus siglas en ingl茅s) prev茅 un crecimiento del 65% en la utilizaci贸n de carb贸n en los pr贸ximos 25 a帽os, y vaticina que en 2035 adelantar谩 al petr贸leo como "combustible dominante en el mix energ茅tico mundial".


En este mismo informe, la IEA asegura que el gas natural ser谩 la otra "estrella" dentro de la producci贸n de energ铆a. Hasta 2035 la demanda de energ铆a mundial crecer谩 en una tercera parte, y buena parte de esta subida se cubrir谩 quemando carb贸n y gas, cuyas reservas siguen siendo importantes. Los factores que auguran el aumento en el consumo de estos combustibles f贸siles son diversos, pero uno de los m谩s destacados es el contexto de crisis econ贸mica a nivel mundial, que ha acabado por hacer m谩s barato el uso de carb贸n.


El petr贸leo, muchos de cuyos pa铆ses productores pertenecen a la parte "pol铆ticamente inestable" del planeta, se ha encarecido. El gas est谩 siendo impulsado en Estados Unidos, pero en Europa, donde lleva siendo una de las fuentes de energ铆a dominantes desde hace a帽os, su uso se est谩 ralentizando. La mayor parte de los pa铆ses de la UE tiene contratos cerrados, de varios a帽os, con los pa铆ses productores (Rusia, Argelia, Qatar), lo que impide que se pague menos por su suministro.


Con el carb贸n no ocurre esto, y por eso algunos de los principales pa铆ses de la Uni贸n, como Alemania, Reino Unido y tambi茅n Espa帽a, han aumentado en los 煤ltimos meses su tasa de dependencia del carb贸n. Importado en su mayor parte, aunque en Espa帽a existe un mecanismo que incentiva el uso del mineral aut贸ctono que, hasta el momento, ha hecho que la hulla nacional siga quem谩ndose en una decena de centrales t茅rmicas diseminadas por todo el pa铆s.


Un segundo factor determinante para el aumento del consumo de carb贸n ha sido el encarecimiento de las investigaciones y de los nuevos avances en materia de energ铆as renovables. Con poco dinero en el bolsillo, los Gobiernos de los pa铆ses desarrollados de todo el mundo han elegido la opci贸n m谩s barata para generar energ铆a, y por el momento, esta opci贸n es la de comprar carb贸n a pa铆ses como Australia, China o Rusia.


Las renovables, por el momento, sufren algunos problemas que tienen los combustibles f贸siles. La energ铆a e贸lica o solar no es programable, no puede responder inmediatamente a picos de consumo correspondientes a, por ejemplo, olas de calor (con un uso masivo del aire acondicionado) o de fr铆o (calefacciones). Los Gobiernos, como ya ha hecho el de Espa帽a, han cortado adem谩s el grifo de las ayudas a la instalaci贸n de nuevos campos solares y e贸licos. En esto, a nivel local, las renovables y el carb贸n nacional se parecen: las ayudas se reducen y su futuro pinta negro. Esta actitud ha puesto sobre la mesa que, en muchas ocasiones, los deseos y lo mejor para el medio ambiente (utilizar al m谩ximo posible las renovables) van por un lado y la realidad (el aumento incesante de demanda energ茅tica a nivel global) es otra bien distinta.


Un tercer punto que explica la m谩s que posible llegada de una nueva 茅poca dorada del carb贸n es precisamente esta necesidad de m谩s y m谩s energ铆a, imprescindible para lograr m谩s crecimiento econ贸mico. Dos gigantes, uno ya despierto y otro en proceso de despertarse, como son China e India, basan su expansi贸n industrial en el uso de carb贸n. La Rep煤blica Popular de China es el l铆der mundial en producci贸n y en consumo de carb贸n.


Extrae unos 3.000 millones de toneladas anuales (en Espa帽a son alrededor de 8 millones, el 0,27% de la producci贸n del gigante asi谩tico), y alrededor de cuatro quintas partes de su energ铆a la genera en plantas el茅ctricas alimentadas con distintos tipos de carb贸n. Aunque seg煤n el propio Gobierno chino se est谩 trabajando duro para desarrollar fuentes de energ铆a alternativas -es el mayor productor de energ铆a hidr谩ulica y tiene planes de expansi贸n de las energ铆as nuclear, solar y e贸lica-, lo cierto es que para seguir con su salto adelante en materia econ贸mica en 2030 consumir谩 unos 4.400 millones de toneladas, seg煤n la consultora McKinsey & Company.


Un paso por detr谩s de China siempre se encuentra la India, que ha elegido seguir un modelo de desarrollo similar para impulsar su econom铆a y ser considerada otro de los denominados pa铆ses emergentes. En un pa铆s donde el 25% de su poblaci贸n (1.200 millones de habitantes) carece de electricidad, el consumo de carb贸n se prev茅 que tambi茅n aumente de forma muy importante en los pr贸ximos a帽os.


El resto de Asia va por el mismo camino. Jap贸n, tras el desastre nuclear de Fukushima, est谩 replanteando su pol铆tica energ茅tica, con previsiones de reducir el protagonismo at贸mico y aumentar el peso del carb贸n, que ya representa el 27% del total, y del gas natural. Indonesia, Bangladesh o Filipinas, pa铆ses muy poblados y con 铆ndices de desarrollo muy dispares, tambi茅n tiran del carb贸n para hacer crecer sus econom铆as. Esta postura que mantienen buena parte de los pa铆ses asi谩ticos es criticada por los pa铆ses desarrollados, sobre todo desde Europa, pero no hay que olvidar que el gran avance tecnol贸gico en el continente, desde la Revoluci贸n Industrial y hasta hace pocas d茅cadas, cuando se produjo el boom del petr贸leo, tambi茅n se bas贸 en la generaci贸n de energ铆a con carb贸n.


En Europa la crisis ha hecho que sus principales econom铆as vuelvan a usar el carb贸n importado de forma intensiva, con unos niveles superiores a los de los 煤ltimos a帽os. Un ejemplo de ello es Espa帽a. En los cuatro primeros meses de 2012 el carb贸n representa el 18,7% de la producci贸n el茅ctrica, cuando en 2010 su peso era del 9,5%. El sector minero espa帽ol vive sin embargo horas bajas. El Gobierno socialista prim贸 con ayudas el consumo del mineral aut贸ctono, y oblig贸 a paralizar las centrales gallegas de Meirama (en Cerceda) y As Pontes, que queman mineral importado. Los recortes que aplicar谩 el nuevo Ejecutivo "llevar谩 al cierre" a pr谩cticamente todo el sector extractivo, seg煤n la patronal, Carbuni贸n. La miner铆a del carb贸n emplea directamente en Espa帽a a unos 7.000 trabajadores, entre Galicia, Asturias, Andaluc铆a, Arag贸n, Castilla y Le贸n y Castilla-La Mancha.


En la econom铆a m谩s pujante de la zona euro, Alemania, este mineral tambi茅n tiene un peso creciente, aunque no ser谩 a beneficio de la industria minera local. En 2014 se prev茅 que entren en servicio once centrales t茅rmicas. Reino Unido, uno de los estados que ya liquid贸 hace tiempo su sector extractivo, tambi茅n ha aumentado su dependencia del carb贸n en los 煤ltimos meses, debido a su menor precio en comparaci贸n con el gas.


La gran superpotencia mundial, Estados Unidos, tambi茅n ha modificado su pol铆tica energ茅tica, si bien en este caso la est谩 orientando hacia la producci贸n de electricidad con gas. Su presidente, Barack Obama, impuls贸 desde su llegada a la Casa Blanca un plan para desarrollar las energ铆as limpias que sin embargo no ha llegado a cubrir todos sus objetivos en lo relacionado con la creaci贸n de puestos de trabajo. Las dificultades econ贸micas que tambi茅n han atravesado el pa铆s, y la mala fama de las subvenciones recibidas por algunas empresas de energ铆as verdes est谩n paralizando estos planes de expansi贸n de las renovables.


Ante este retroceso en el proceso de expansi贸n de las energ铆as verdes, la Agencia Internacional de la Energ铆a ha hecho, a trav茅s de diversas publicaciones, un llamamiento a que se impulse el desarrollo de tecnolog铆as para la captura y almacenamiento de CO2. El proyecto de investigaci贸n m谩s avanzado en este sentido en Espa帽a se encuentra en la central de Compostilla (Le贸n), y es uno de los seis proyectos de este tipo que se impulsaron en 2009 desde la Uni贸n Europea. La empresa minera p煤blica asturiana Hunosa, desarrolla otro proyecto en su central t茅rmica de La Pereda (Mieres), mientras que en Puertollano (Ciudad Real), quien impulsa una iniciativa similar es Elcogas. Ante estas perspectivas de futuro, con un mayor protagonismo a煤n de las energ铆as f贸siles, y con el problema del cambio clim谩tico en la sombra, la aplicaci贸n efectiva de este tipo de programas, se hace imprescindible.

Fuente: La Opini贸n Coru帽a

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