
Incluye un aeropuerto de cargas y una red de mini hubs a lo largo de la traza. La historia no empezó ayer. Sebastián Cantero, CEO de Toro Brokers SA (TBSA), recuerda que hace siete años ya hablaban de la necesidad de conectar Añelo con Contraalmirante Cordero por vía ferroviaria.
Pero entonces, pocos prestaban atención. Hoy, con Vaca Muerta más madura, la logística colapsada y el impacto de la guerra en Ucrania sobre los precios energéticos globales, ese viejo plan empieza a tomar forma como una de las inversiones privadas más ambiciosas del sector. Con una carta de intención firmada y fondos garantizados por más de 600 millones de dólares , TBSA lidera un megaproyecto que apunta a transformar el transporte de insumos y producción en Vaca Muerta. El plan incluye la construcción de una vía férrea entre Añelo y Paso Córdoba, la rehabilitación del ramal Bahía Blanca–Contraalmirante Cordero, la creación de un parque logístico lineal con mini hubs cada 30 kilómetros y hasta un aeropuerto internacional de cargas. El diseño del proyecto contempla las necesidades reales de la operación en Vaca Muerta.
La idea es que el tren no solo llegue a Añelo, sino que tenga puntos de descarga intermedios, donde operadoras como Vista, Shell o Phoenix Resources puedan acceder al abastecimiento sin depender exclusivamente de camione s. “No es solo un tren que va de punta a punta con arena a granel. Es un sistema logístico inteligente , con estaciones cada 30 km. Pensado para reducir costos y aumentar eficiencia”, explicó Cantero.
En promedio, el costo logístico para las operadoras podría reducirse hasta un 40%. Cada vagón estará adaptado con tecnología hermética que evita pérdidas de material, asegura la trazabilidad y minimiza la mezcla entre cargas de diferentes empresas. Además, el diseño contempla soluciones para el manejo de arena de cercanía, cuya explotación aún no ha sido completamente resuelta por las grandes compañías. A diferencia de otros proyectos de infraestructura, el desarrollo del tren a Vaca Muerta no contará con financiamiento de Nación . El Estado nacional tendrá un rol regulatorio y de habilitación, pero será el sector privado el que asumirá la totalidad del riesgo financiero. “Siempre supimos que esta traza iba a hacerse con fondos de terceros. El Estado no iba a poner un peso”, aseguró Cantero.
La propuesta contempla un modelo de concesión a largo plazo: la explotación de la traza ferroviaria por 30 a 50 años, lo que permitirá a los inversores recuperar el capital con el uso comercial del tren. La previsión de ingresos no se basa solamente en el transporte de arena, sino también en otros productos industriales y cargas generales que Vaca Muerta demanda a escala creciente. Para que las obras puedan comenzar este año, se necesitan las habilitaciones provinciales y nacionales correspondientes. (...)
Fuente: La Mañana de Neuquén
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