
Hace quince años vive en RÃo Colorado y, en marzo de 2025, tomó una decisión que cambió su rutina: por primera vez salió de su casa para incorporarse al mercado laboral energético. Lo hizo como apuntadora en la obra de Vaca Muerta Oil Sur, donde llegó a tener a cargo grupos de hasta 60 trabajadores. Lo que empezó como una tarea administrativa derivó en algo que no esperaba: aprender arenado y revestimiento de cañerÃas.
"Me dieron la oportunidad de aprender lo que era el arenado y el revestimiento. Muchas veces, por ser mujer, te dicen que no se puede, pero sà se puede. No solamente llené papeles; pude conocer el oficio y me gustó", contó Ibáñez. Durante más de nueve meses participó en distintas etapas del proyecto, incluyendo montaje de andamios, y atravesó lo que ella misma define como uno de los mayores desafÃos personales: alejarse de su familia durante perÃodos extensos. A comienzos de 2026, Ibáñez fue convocada para sumarse al proyecto del Gas Natural Licuado (GNL) y al ducto costero en la zona de Fuerte Argentino, en el sur rionegrino. Allà se desempeña como oficial administrativa y continúa incorporando nuevos conocimientos, entre ellos el manejo de maquinaria pesada. "Lo que más me gusta es que a las mujeres se nos da la misma posibilidad que a los hombres. Hay mujeres manejando tractores, camiones, regadores, trabajando en arenado o como soldadoras. Estos proyectos demuestran que podemos estar donde queramos", afirmó.
Su caso no es aislado. Desde el Gobierno de RÃo Negro señalan que la incorporación de mujeres en roles técnicos y operativos creció en paralelo al avance de las grandes obras energéticas en el territorio provincial. Detrás de este fenómeno hay dos instrumentos normativos clave. El primero es la Ley 80-20 de Empleo Rionegrino, impulsada por el gobernador Alberto Weretilneck, que establece que ocho de cada diez puestos de trabajo en las obras que se desarrollan en la provincia deben ser ocupados por trabajadores locales. El segundo es la Ley provincial 5.733 de Promoción de la Contratación de Mano de Obra Femenina, que apunta especÃficamente a fortalecer la participación de las mujeres en actividades productivas de todo el territorio.
Ambas normas apuntan a que el crecimiento económico generado por los proyectos de infraestructura energética —el gasoducto, el ducto costero y la futura planta de GNL— tenga un correlato directo en el empleo formal rionegrino, con perspectiva de género incluida. La SecretarÃa de Trabajo de RÃo Negro es el organismo que articula esa polÃtica, impulsando la inserción laboral de mujeres en sectores históricamente masculinizados como la construcción, el montaje industrial y la operación de maquinaria pesada. El próximo paso para Ibáñez todavÃa está abierto: evalúa propuestas para continuar en futuras etapas de los proyectos energéticos en Sierra Grande y en Neuquén, aunque su preferencia es quedarse en RÃo Negro, cerca de su familia. Su trayectoria es una muestra concreta de lo que el ciclo de inversiones en Vaca Muerta y en la costa rionegrina está dejando en términos de empleo —y de quiénes lo ocupan.
Fuente: ADN Sur
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