
La SPE Sección Argentina llevó a cabo el V Seminario Estratégico 2010, con un enfoque orientado a discutir estrategias para los próximos 20 años. Las charlas y debates recorrieron un amplio espectro, desde la exploración y producción petrolera, pasando por el gas no convencional, las renovables -hidráulica, eólica, solar, geotermia y eficiencia energética- y otros recursos con los que cuenta el país como son el carbón y el desarrollo nuclear.
Presentamos en esta Nota de Tapa las visiones de los protagonistas que dejan vislumbrar la compleja situación del sector y muestran las opciones de mediano y largo plazo.
Los enormes recursos de shale gas no le garantizan a la Argentina abundancia de este combustible en el futuro; tampoco resuelven la estrechez de la oferta respecto de la demanda en el corto plazo. El progresivo desarrollo de ese potencial requiere cuantiosas inversiones, desafíos tecnológicos, logísticos y ambientales, y el compromiso de todos los actores involucrados, gobierno, empresas, sindicatos y la sociedad en su conjunto. Se habló de administrar la transición y en esa dirección, los “costosos” barcos de GNL serán cada vez más imprescindibles para atender los picos de la demanda.
En ese sentido, la Argentina se ve en la necesidad de asegurar una cuota creciente de importación de la región –Bolivia- y del gas de ultramar. Habrá que “cruzar” los dedos y apostar a la exploración de riesgo, tanto en el offshore como en tierra. A su vez, aumentar el factor de recobro en las cuencas maduras. Para cumplir con estos objetivos, también serán necesarios tiempo e inversiones millonarias. No sólo se hizo foco em los hidrocarburos en esta reunión de ingenieros petroleros. Una estrategia a futuro tiene inevitablemente como desafío la diversificación de la matriz energética. Así, introducir a las renovables requiere políticas de Estado.
Por su parte, los especialistas esperan contar con 6.000 MW de generación nuclear en el año 2030. A contramano de la necesidad de reducir las emisiones de dióxido de carbono, en el mundo proliferan las plantas de generación a carbón, un recurso disponible “subexplotado” en el país. Finalmente, el excepcional desarrollo del biodiesel argentino –principal exportador mundial- “sufre” los vaivenes de un mercado internacional de biocombustibles signado por la volatilidad de precios y barreras arancelarias y parancelarias de los principales consumidores (Estados Unidos y Europa).
UN DEBATE ENERGÉTICO CON BUEN CLIMA DE DIÁLOGO
Convocados por la Society of Petroleum Engineers SPE, Sección Argentina, cerca de un centenar de profesionales del área petrolera participó del V Seminario Estratégico de la SPE, que permitió reflexionar sobre la situación energética de la Argentina y proyectarla a los próximos 20 años. Además de los participantes del sector privado, estuvieron presentes autoridades nacionales y provinciales. El cierre del evento estuvo a cargo de Daniel Cameron. Los debates transcurrieron en el marco de un clima de diálogo y abierto intercambio de ideas.
La Mesa I, enfocada a la discusión de la participación del petróleo y el gas en la matriz energética, tuvo como protagonistas a Alfredo Poli, gerente general Argentina, Pluspetrol; Alberto Calsiano, jefe del Departamento de Infraestructura de la Unión Industrial Argentina (UIA) e Ignacio Morán, director general de Operaciones de YPF. Alberto Gil, asesor del directorio de Pan American Energy, quien ofició de moderador del panel, señaló que se observa a nivel mundial “una puja muy dura entre la oferta y la demanda de hidrocarburos”. Y estas tensiones se replican a nivel local a partir de una demanda en aumento, explicó. Expandir la oferta es determinante en este sentido. Se necesita “tecnología y materia gris para hacer reingeniería” en campos maduros; Además, “habrá que cruzar los dedos y explorar el offshore”, aseveró. Sobre el gas no convencional, el ex CEO de PAE señaló que “está de moda”, pero existen desafíos enormes desde la perspectiva técnica: “Se trata de un play complejo donde está todo por hacerse”.
“ADMINISTRAR LA TRANSICIÓN”
Más allá de las soluciones de mediano y largo plazo, habrá además que administrar la transición: “Los picos de consumo se van a acentuar en el tiempo y tenemos que lograr que la energía no sea una limitación al crecimiento”, explicó Ignacio Morán. El reconocimiento de la industria –y también del gobierno- es que las necesidades de importar gas irán in crescendo: “Se está trabajando para incorporar un nuevo barco de GNL. Asimismo, entendemos que hay que mantener la importación desde Bolivia y, pensando un poco más a largo plazo, la Argentina tendrá que evaluar la construcción de una planta de GNL. La importación de gas natural es un seguro adicional para atender los picos tan marcados que tiene hoy el país y la tenemos que ver como una oportunidad”, explicó Morán. En materia de crudos, el directivo de YPF opinó que “es posible aumentar el factor de recobro en los yacimientos argentinos en producción”; estimó para ello inversiones del orden de los 3.000 millones de dólares anuales.
“UN PROBLEMA HOUSTON”
Por su parte, Alberto Calsiano se mostró preocupado por la situación actual: “Entramos en un sendero de costos energéticos elevados para la historia del país”. El representante de la UIA señaló que existe una puja “ya establecida” entre la industria y el sector de generación termoeléctrica por un recurso escaso como es el gas. “No es descabellado pensar que las industrias estén pensando en volver a los combustibles líquidos”, aseveró. Calsiano sostuvo que los subsidios energéticos –unos 4.000 millones de dólares al año- representan “un problema Houston”. Y añadió que las restricciones en materia de gas para la industria “fueron muy importantes en 2010”. A su turno, Alfredo Poli opinó que la Argentina “está sobresindicalizada”. En esta línea, criticó el “uso político de los sindicatos ya que a la larga no es beneficioso para el país”. Asimismo, remarcó que llegó el momento de salir de “los parches” y pensar el mediano y largo plazo.
EL GAS NO CONVENCIONAL, EN ESCENA
La Mesa V –Petróleo y Gas No Convencionales- fue una de las más esperadas del seminario. Participaron como disertantes Daniel Rosato, director de Relaciones Internacionales de Apache; Gustavo Cavazzoli, líder en Estimulación, Schlumberger; Mario Grinberg, responsable de Control de Reservas Argentina Oeste, YPF; y Laurent Parra, director de Desarrollo de Negocios de Total Austral.
¿VEINTISÉIS LOMA DE LA LATA?
Gustavo Cavazzoli estimó los recursos mundiales de shale gas en 16.100 trillones de pies cúbicos (TCF). Según el especialista, los recursos estadounidenses de gas de esquistos llegan a los 3.800 TCF y en América Latina estarían en los 2.100 TCF. Por su parte, los estudios realizados hasta el momento indicarían que los yacimientos de shale gas Molles (6.000 km2) y Vaca Muerta (9.000 km2) –ambos de la Cuenca Neuquina- sumarían aproximadamente 220 TCF. “Si a eso le agregamos cerca de 37 TCF en recursos de tight gas, estamos aproximadamente en 257 TCF, equivalentes a 26 Loma de La Lata”. Cavazzoli aclaró que se trata de ‘gas in place’ y el factor de recobro es bastante bajo –un 25% entre los valores más altos- “aunque estos están cambiando día a día con las nuevas tecnologías disponibles”, agregó.
ALTOS COSTOS Y DIFICULTADES TECNOLÓGICAS Y LOGÍSTICAS
A estos números auspiciosos se contraponen las complejidades tecnológicas y de logística y los altos costos que presentan estos desarrollos no convencionales. Asimismo, los resultados no son de corto plazo. “La rentabilidad no pasa solamente por los precios sino por los costos de servicios y materiales, y por los incentivos fiscales y los reglas de juego, que tienen que ser claras y estables”, indicó Daniel Rosato. Y puntualizó que los servicios “son significativamente más caros en la Argentina que en otras partes del mundo”. Mario Grinberg (YPF) resumió los senderos hacia los que debe encarrilarse los esfuerzos en materia hidrocarburífera para superar la situación actual.
“No hay muchas opciones: Primero, hay que continuar con la exploración, tanto en cuencas ya exploradas –y en producción- como en otras que están subexploradas. Segundo, una opción que ya está en marcha: asegurar una cuota de importación de gas. Tercero, empezar a trabajar seriamente en los recursos de gas no convencional”, indicó. Grinberg coincidió con varios de sus colegas en la necesidad de aunar esfuerzos entre las partes: gobierno, empresas y universidades. “Recorrer la curva de aprendizaje en conjunto es más económico y eficiente que hacerlo individualmente”, remarcó. Y agregó que es necesario trabajar para reducir los costos, planificar el incremento en la logística que requieren estos emprendimientos y desarrollar proveedores locales.
LOS RIESGOS AMBIENTALES
Una de las características de la producción de shale gas es el alto consumo de agua que requiere. En esta dirección, los participantes se encargaron de aclarar que en la Cuenca Neuquina existe una alta disponibilidad de este recurso. Por otra parte, en Estados Unidos existen casos importantes de contaminación en proyectos de shale gas. “En desarrollos poco profundos ha habido comunicación de las fracturas y las napas freáticas, y han causado estos problemas ecológicos mencionados. En Neuquén, tanto en Molles como en Vaca Muerta, las profundidades son importantes, lo que hace poco probable que se produzca algún tipo de comunicación entre las fracturas inducidas y las trampas de agua de uso humano”, señalaron desde el panel.
VICENTE CUESTIONÓ LA DEPENDENCIA DEL GAS
Desde el público, Oscar Vicente, CEO de Entre Lomas, remarcó la necesidad de bajar la participación del gas en la matriz energética. “No veo que la caída de los yacimientos convencionales la podamos reemplazar con tight gas o shale gas”, subrayó.
DIVERSIFICAR LA MATRIZ ENERGÉTICA, EL GRAN FUTURO DE LA ARGENTINA
No sólo los hidrocarburos estuvieron en el centro de la discusión de esta reunión de ingenieros petroleros: la alta dependencia de petróleo y gas obliga a debatir el mayor desarrollo de otras fuentes de energía. La Mesa III del seminario abordó la situación actual de la energía nuclear y del carbón en Argentina. Se mencionaron proyectos, fortalezas y debilidades de estas dos fuentes de energía, cuya participación es cada vez más relevante en la matriz energética local y mundial. La moderación del panel estuvo a cargo de Jorge Nizovoy, jefe de Planeamiento de Transener.
COPPARI: “SE OBSERVA UN FUERTE REIMPULSO DE LA ENERGÍA NUCLEAR EN EL MUNDO”
El primer orador fue Norberto Coppari, subgerente de Planificación Estratégica de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), quien se refirió a la energía nuclear en el mundo. “En 1972 la energía nuclear representaba el 3% de la matriz mundial, mientras que para 2007 ya significaba el 14%”, destacó. Asimismo, explicó que “el uso de uranio enriquecido y las centrales nucleares tipo PWR (agua a presión) predominan y seguirán predominando en los próximos años”. “En el mundo se observa una fuerte reactivación de la energía nuclear a partir de 2000, tendencia a la que Argentina se sumó en 2006”, observó Coppari, para luego referirse a la situación puntual de cada región. En lo que respecta a Asia, de 37 nuevas centrales inauguradas recientemente en el mundo, 20 son chinas. En tanto, en Europa Occidental y América, comentó que “hay fuerte respaldo político de los gobiernos para avanzar, pero todavía no hay suficientes condiciones económicas dadas para invertir”.
GIUBERGIA: “ASPIRAMOS LLEGAR AL AÑO 2030 CON 6.000 MW NUCLEARES”
Jorge Giubergia, jefe de la División de Prospectiva y Planificación Energética de la CNEA, detalló el plan nuclear argentino para los próximos 20 años. “Atucha II aportará 745 MW a partir de 2012, obra que irá acompañada de un reactor de baja potencia (CAREM) de 25 MW”, dijo. Por otra parte, el especialista anunció que está prevista la construcción de una cuarta central de tipo PWR para el año 2018, compuesta de dos módulos de 750 MW. En principio, esta central se construiría en el predio de Atucha I y II. En 2019, en tanto, comenzaría a operar otra central de 25 MW en la provincia de Formosa. Por último, Giubergia comentó que hay otras dos centrales proyectadas para 2024 y 2028, de 1.500 MW cada una. “Aspiramos llegar a 2030 con 6.000 MW nucleares”, concluyó.
MILLÁN: “TENEMOS QUE APROVECHAR MUCHO MÁS NUESTRA DISPONIBILIDAD DE CARBÓN”
El cierre del panel estuvo a cargo Leopoldo Millán, gerente de Tecnología y Procesos de Techint, quien abordó la situación del carbón en Argentina y el mundo. En primer lugar, explicó que “el bajo precio y poder energético del carbón favorece el crecimiento de plantas que utilizan ese combustible en todo el planeta”. Respecto a los efectos contaminantes del carbón, dijo que muchos países todavía son reacios a tomar cartas en el asunto por el costo y la baja de rendimiento (hasta un 7%) que implica invertir en técnicas de secuestro de CO2. Sobre Argentina, Millán destacó que en Río Turbio hay entre 450 y 750 millones de toneladas de reservas de carbón, con 700.000 toneladas de producción anual. “Esto hay que aprovecharlo mucho más, ya que el carbón se seguirá usando en todo el mundo por los costos y problemas de suministro del resto de los combustibles”, opinó. Finalmente, recomendó la utilización de plantas súper y ultracríticas para disminuir las emisiones.
EL BOOM DE LAS RENOVABLES, UNA OPORTUNIDAD
Por su parte, la Mesa IV abordó la situación actual de las energías hidráulica y eólica en Argentina, haciendo foco en los principales proyectos en ejecución y la sustentabilidad económica de los mismos. También se analizaron cuestiones regulatorias y condicionamientos producto de la estructura del mercado local. El moderador fue Mauro Soares, gerente de Planeamiento Comercial de Tecpetrol. Francisco Valenti, vicepresidente de IMPSA, disertó sobre el aporte de las energías renovables a la matriz energética argentina.
“Creciendo a un 6% anual necesitamos incorporar unos 1.200 MW cada año, con lo cual es indudable el aporte que deberán hacer las energías renovables para satisfacer esa demanda”, aseveró. Pero explicó que, si bien en Argentina las condiciones físicas para desarrollar la energía eólica son óptimas, las fuentes de financiamiento para desarrollar este tipo de proyectos no están garantizadas. “Las entidades de crédito son reacias a financiar proyectos en Argentina. El GENREN es una idea auspiciosa, pero sólo va a ser exitosa si se dan los cierres financieros”, pronosticó.
EL ENORME POTENCIAL DE LA ARGENTINA
El resto de los oradores del panel se mostraron en línea con Valenti. Reinaldo Medina Kempter (INVAP) dijo que se espera un crecimiento de la energía eólica de 12 veces para 2020 a nivel mundial, con lo cual “sería un verdadero despropósito desperdiciar el potencial de nuestro país”. Y remarcó que “la eólica tiene como contrapartida los tiempos de generación, porque en materia de costos es altamente competitiva”.
A su turno, Roberto Molina (Cammesa) afirmó que “al sur de la provincia de Buenos Aires y en toda la Patagonia hay áreas con enorme potencial eólico, pero implica un desafío tecnológico muy importante desarrollar turbinas eficientes y seguras para vientos de tanta intensidad”. Por otra parte, apuntó que “el principal problema de Argentina es que el 40% de la población y la demanda de energía está concentrada en Capital y Gran Buenos Aires”, con todo lo que ello implica en materia de costos.
LOS BIOCOMBUSTIBLES
“Hay muchas imperfecciones en los mercados a nivel internacional; las barreras arancelarias y parancelarias son incompatibles con un desarrollo de largo plazo”, enfatizó Claudio Molina durante su disertación. Asimismo, para el especialista, es necesario crear condiciones de largo plazo que permitan evitar los desequilibrios de corto plazo: “Una mala cosecha de colza en el norte o problemas con la palma están generando un aumento de precios del aceite vegetal muy fuerte para los próximos meses”, indicó.
Molina destacó el importante desarrollo argentino de biodiesel. “Tenemos una capacidad instalada de 11 millones de toneladas de aceites vegetales por año; prácticamente se puede producir más aceite que gasoil”, señaló. La Argentina es en la actualidad el principal exportador mundial de biodiesel. La Mesa II, que hizo foco en los biocombustibles, estuvo integrada por importantes referentes del sector: Hugo Vismara, gerente general de Refinor; José Luis Martinez Justo, presidente de la Cámara de Empresas Pymes de Energía y Biocombustibles; y el mencionado Claudio Molina, director Ejecutivo de la Asociación Argentina de Biocombustibles e Hidrógeno.
UNA POLÍTICA DE ESTADO PARA DAR IMPULSO A LAS ENERGÍAS ALTERNATIVAS
Si las condiciones adecuadas se generan, alternativas no contaminantes como la energía geotérmica, la solar y la eficiencia energética también podrían expandirse y hacerse un espacio en el mix energético futuro. Para Alfredo Mirkin, socio director de Mercados Energéticos Consultores, moderador de la Mesa VII –Uso racional de la energía, geotérmica y solar-, introducirlas debería ser parte de una política de Estado. Mirkin planteó un escenario a futuro favorable para el desarrollo de las denominadas energías limpias.
“Los temas ambientales se van perfilando casi como medidas parancelarias en comercio exterior. Es decir, para exportar un tornillo habrá en un futuro exigencias en materia de sustentabilidad, la denominada trazabilidad del producto. Entre ellas, los gases de efecto invernadero que se emiten a la atmósfera al producirlo. Quizá es un poco arriesgado plantearlo, pero es un tema para tener en cuenta”, indicó. Participaron como disertantes Luis Galardi, vicepresidente de la Agencia de Promoción y Desarrollo de Inversiones de la provincia de Neuquén; Aldo Fabris, consultor independiente en el área de energías renovables; y Claudio Carpio, consultor independiente en el área de eficiencia energética.
CAMERON: “NO HABRÁ PROBLEMAS DE DESABASTECIMIENTO EN LOS PRÓXIMOS AÑOS”
El cierre del evento estuvo a cargo del secretario de Energía de la Nación, Daniel Cameron, quien se refirió a las acciones y previsiones del Gobierno nacional en materia energética. Para la Secretaría, Argentina tiene reservas por 13,3 años en petróleo y 10 años en gas, pero a eso habría que sumarle los futuros desarrollos de gas no convencional. Contrastando las estimaciones de varios especialistas que disertaron en el Seminario, Cameron dijo que “ha habido un notable incremento en la cantidad de pozos exploratorios en el último año. No tendremos problemas de abastecimiento en los próximos años”, aseguró Luego se refirió al “Plan de Gestión 2004-2011”, del cual remarcó, entre otras acciones, la readaptación y extensión del sistema de transporte eléctrico.
A su vez, defendió los intercambios de energía eléctrica con Brasil y la importación de GNL. Durante el próximo invierno se regasificarán 14 millones de m3/d en Escobar y unos 10 millones de m3/d en Bahía Blanca. También para el año que viene pronosticó la puesta en marcha de Atucha II y la tan demorada terminación de Yacyretá. Sobre los planes de ahorro energético, dijo que “logramos un ahorro del 7% y esperamos llegar al 12% en 2016”. Asimismo, destacó a la biomasa como “uno de los principales productos que podemos utilizar para generación” y lamentó los escasos avances logrados en materia de hidrógeno.
ENCUESTA PARA SABER LOS MÍNIMOS TÉCNICOS DE CONSUMO INDUSTRIAL DE GAS
Cameron comentó que la Secretaría de Energía comenzó a enviar un formulario digital para que las empresas medianas y grandes respondan cuál es el “mínimo técnico” de gas que necesitan para operar en el invierno, cuando suele haber cortes para garantizar el consumo residencial. La intención oficial es que las compañías contraten ese volumen indispensable para su funcionamiento bajo el programa Gas Plus, que permite a las petroleras obtener un mayor precio.
El funcionario confirmó que la política de precios del Gobierno nacional contempla que las industrias paguen más caro una parte del gas que consumen para estimular inversiones en exploración y producción petrolera. A cambio, el Gobierno se compromete a no cortar esa parte del suministro incluso en los días más fríos del año. “Estamos pensando en crear un mercado de gas no convencional en torno a los 30 millones de m3, lo cual obligará a que las empresas que lo necesiten tomen este gas”, explicó.
LA VISIÓN DE LAS PROVINCIAS PRODUCTORAS DE HIDROCARBUROS
Con la presentación de Julio Shiratori (Apache), el secretario ejecutivo de la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (OFEPHI), Carlos Lambré, brindó la visión de las provincias productoras sobre la situación y perspectivas del sector energético en Argentina. Lambré dijo que “hay que fomentar el desarrollo de las fuentes renovables, si bien es imposible imaginar un mundo sin el petróleo y sus derivados, ya que hasta ahora no existe otro recurso con las propiedades, características y prestaciones que tienen los hidrocarburos”. Por otra parte, alertó sobre la madurez de nuestras cuencas y la disminución de las reservas.
“Esto implica un esfuerzo de inversión muy fuerte para desarrollar áreas marginales y un desafío tecnológico para avanzar en recuperación secundaria y terciaria”. En ese sentido, opinó que “cada vez será más costoso encontrar nuevas reservas e incrementar la producción”. Para finalizar, el representante de la OFEPHI aconsejó una serie de acciones para asegurar el futuro energético del país, como “planificar y consensuar políticas a largo plazo para el sector, estimular la inversión en exploración petrolera y energías renovables, fomentar la eficiencia energética y desarrollar una cultura del ahorro de la energía”.
Fuente: Tecnoil
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