
Según la última Encuesta Coyuntural de la Fundación Observatorio Pyme, la producción del segmento cayó 9,2% interanual entre enero y marzo y el empleo retrocedió 5%, en un contexto de ventas en baja, costos en alza y problemas crecientes para cobrar. Frente a ese escenario, el 26% de las pymes industriales ya trabaja como proveedor —directo o indirecto— de petróleo, gas y minerÃa, y otro 12% busca sumarse a esas cadenas de valor.
El relevamiento se hizo entre el 7 de abril y el 5 de mayo sobre una muestra de 400 firmas manufactureras, dentro de un universo que abarca más de 16.000 empresas y emplea a más de 560.000 trabajadores formales en todo el paÃs. Los números del primer trimestre confirman un deterioro que ya lleva tiempo: producción y empleo acumularon doce trimestres consecutivos de contracción interanual. El 83% de las empresas señaló la caÃda de las ventas como su principal preocupación, el valor más alto de toda la serie del Observatorio.
Detrás se ubicaron el aumento del costo de las materias primas, mencionado por el 67%, y las trabas en la cadena de pagos. Uno de los datos que más resalta el informe es el quiebre en las condiciones de cobro. La proporción de firmas que reportó retrasos en los pagos de sus clientes saltó del 35% al 60% en apenas un año. A eso se suma la presión de las importaciones —en buena medida de origen chino—, que inquieta al 46% de las compañÃas frente al 25% de hace un año. El resultado golpea los márgenes: el 71% dijo que su rentabilidad empeoró y siete de cada diez afirmaron que sus costos crecieron por encima de los precios de venta.
En medio de ese panorama, el sector energético y minero aparece como una de las pocas fuentes de optimismo. Entre las pymes ya vinculadas a esas actividades, casi la mitad considera que el impacto sobre sus ventas es alto o muy alto; entre las que buscan ingresar como proveedoras, más de un tercio espera una mejora significativa. El atractivo no es casual: Vaca Muerta, los proyectos de exportación de GNL, las nuevas obras de infraestructura energética y las inversiones mineras concentran buena parte de los desembolsos anunciados para los próximos años.
El cambio se nota incluso en el mapa fabril. Según datos del INDEC citados en el informe, la producción de sustancias y productos quÃmicos se ubicó en abril 10,2% por encima de los niveles de noviembre de 2023 —un máximo histórico— y la refinación de petróleo avanzó 9,3%, mientras textiles, indumentaria y metalurgia acumulaban caÃdas de entre 17% y 36%. Las señales de corto plazo, sin embargo, siguen sin acompañar.
El PMI-Pyme cayó a 34 puntos, lejos del umbral de 50 que separa expansión de contracción, y el Ãndice de confianza empresarial bajó a 40 puntos, su nivel más flojo desde el tercer trimestre de 2023. Un informe del think tank I+D (Industria y Desarrollo) advirtió que la actividad manufacturera se ubicó en abril 15% por debajo de su pico de la última década y proyectó una contracción cercana al 1,9% para todo 2026, con un "efecto sándwich" entre precios que avanzan por debajo de los costos y una rentabilidad presionada. Con el 63% de las empresas todavÃa mirando al mercado interno como su principal fuente de oportunidades, la migración hacia la energÃa recién empieza a tomar forma. Pero el dato de fondo ya quedó instalado: en un trimestre de ventas en mÃnimos y cobros que se estiran, una porción creciente de la industria pyme empezó a buscar en Vaca Muerta y en la minerÃa el oxÃgeno que el resto de la economÃa no le da.
Fuente: ADN Sur
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